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La carrera por suceder a David Cameron al frente del Gobierno británico vivió el jueves un giro de tragedia de Shakespeare con la renuncia de Boris Johnson, horas después de ser traicionado por su lugarteniente Michael Gove.

Johnson, el hombre que lideró la campaña victoriosa para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, anunció que no será candidato en las primarias conservadoras, unos minutos antes de que se cerrara el plazo, a mediodía.

Lo hizo en un discurso en el que empezó parafraseando a Bruto, hijo y asesino del emperador romano Julio César, según la versión de los hechos de la obra de William Shakespeare.

"Tras consultar a mis colegas y en vista de la situación en el Parlamento, yo no puedo ser esa persona", dijo Johnson tras enumerar los desafíos que le esperan al nuevo premier británico.

El anuncio se conoció poco después de que su compañero de campaña
a favor del Brexit -la salida del país de la Unión Europea (UE)-,
el titular de Justicia, Michael Gove, anunciase, también por
sorpresa, que entraba en la lucha por el liderazgo "tory".

La fractura en el campo Brexit despeja el camino a la ministra de Interior, Theresa May, partidaria de la UE pero poco expuesta durante la campaña, que hizo también oficial su candidatura.

Aunque May apoyó la permanencia británica en la UE, tuvo poca
participación en la campaña para el referéndum y casi no tomó parte
en los debates, lo que la sitúa como una figura más unificadora para
una formación partida por la mitad: euroescépticos y pro-europeos.
Con mucha experiencia y dureza en sus discursos, que recuerda un
poco a la fortaleza de Margaret Thatcher, May se presentó hoy como
la política mejor situada para unificar al partido y al país.

"Tras el referéndum de la semana pasada, nuestro país necesita un
liderazgo fuerte que nos conduzca en este periodo de incertidumbre
económica y política y que negocie los mejores términos posibles
cuando nos marchemos de la UE", afirmó May.

"Necesitamos un liderazgo que una a nuestro partido y a nuestro
país", insistió la política conservadora en el centro de Londres.
En un claro mensaje a otros candidatos, señaló que el puesto de
primer ministro es un "trabajo serio" que tiene "implicaciones en la
vida de la gente".

May tendrá como principal contrincante a Gove, ya que los otros
aspirantes no son figuras destacadas y parecen tener menos respaldo
entre el grupo parlamentario.

Para el ministro de Sanidad Jeremy Hunt, la saga vivida este jueves "se parece un poco a la serie de televisión "House of Cards", o quizás es que demasiados políticos ven "Juego de tronos"", dijo a la televisión Sky news.

Más duro fue Michael Heseltine, una figura conservadora que fue segundo del partido, que lamentó que Boris Johnson se retire sin reparar los desperfectos de la victoria del Brexit.

"Ha destrozado el partido. Ha provocado la mayor crisis constitucional de los tiempos modernos. Ha hecho desaparecer miles de millones de libras de los ahorros del país. Es como un general que encabeza a sus hombres con el ruido de los cañones de fondo, y los abandona al ver el campo de batalla", dijo Heseltine a la BBC.