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Peritos forenses argentinos revelaron el jueves que el joven trabajador Facundo Astudillo Castro, cuya desaparición y muerte conmocionó al país, falleció por asfixia en un paraje rural, mientras su familia insiste en que fue un homicidio y acusa a la policía.

Un comunicado de la jueza interviniente, María Marrón, señaló que la "muerte de Facundo Astudillo Castro (22 años) se produjo por asfixia por sumersión (ahogamiento)", según la autopsia realizada por el afamado internacionalmente Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

"El avanzado estado de esqueletización del cadáver limitó las posibilidades de conocer el modo de la muerte, no pudiendo la ciencia forense determinar con rigor científico si se trató de uno u otro modo de muerte violenta: suicida, homicida o accidental", dijo la magistrada.

La familia y organismos humanitarios señalan que las pruebas apuntan "a un caso de desaparición forzada seguida de muerte", según el abogado de la querella, Luciano Peretto, en una conferencia virtual organizada por Amnistía Internacional Argentina (AIA).

"Mi hijo no se suicidó ni tuvo un accidente. Lo mató la Policía Bonaerense (provincia de Buenos Aires)", dijo la madre del joven, Cristina Castro.

El caso conmocionó al país porque Castro, según testigos que declaran en la causa, desapareció después de ser esposado en un control policial carretero, en medio de la pandemia del coronavirus, que ha causado más de 750.000 casos y más de 20.000 muertos.

Cristina Castro fue recibida en audiencia por el presidente, Alberto Fernández, y el gobernador bonaerense, Axel Kiciloff, quienes se comprometieron a una investigación hasta las últimas consecuencias, incluso si llegasen a juicio policías del distrito más poblado del país.

"La conclusión del estudio es que Facundo murió de forma violenta", dijo la perito de la querella, Virginia Kreimer, quien firmó la autopsia del EAAF en disidencia parcial, porque el texto plantea dudas sobre la causa de muerte.

"Descartamos que sea un accidente o un suicidio, que sería absolutamente inviable por las circunstancias de la vida de Facundo", dijo el abogado.

El 30 de abril, Castro transgredió las restricciones sanitarias al salir de su humilde ciudad de residencia en Pedro Luro (al sur de la capital) para visitar a su exnovia en la sureña Bahía Blanca, cuando fue interceptado por un retén policial en la ruta, el 30 de abril.

Desde aquel día estuvo desaparecido hasta que un cadáver fue descubierto semioculto en un cangrejal inundable, a 5 km de la ruta donde fue retenido. Los primeros peritajes comprobaron que se trataba del joven.

Una fotografía aportada a la causa lo muestra esposado y junto a un móvil policial en el retén.

La Policía Bonaerense, la fuerza de seguridad más grande del país con 90.000 efectivos, asegura que solamente se le expidió un acta por violar la cuarentena y que se le permitió seguir camino.

"No voy a parar hasta que los culpables estén en la cárcel", dijo Cristina Castro.