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Tras el cimbronazo de la derrota en las PASO, el kirchnerismo duro salió ayer a pegarle al Gobierno. El dirigente social Juan Grabois, el piquetero Luis D’Elía, el intendente de Ensenada, Mario Secco y Hebe de Bonafini cuestionaron la estrategia y pidieron cambios “urgentes” de cara a las elecciones generales.

“Algo no habremos hecho bien”, dijo el presidente de Argentina, Alberto Fernández, luego del mal resultado que cosechó en las elecciones primarias para las legislativas de noviembre. Con casi medio país en la pobreza y una inflación galopante, su margen para remontar luce escaso.

La coalición gobernante Frente de Todos (peronismo de centro-izquierda) obtuvo menos del 31% de los votos a escala nacional; un resultado inesperado que le hace temer por su mayoría en el Senado y aleja la posibilidad de lograrla en la Cámara de Diputados cuando el 14 de noviembre se celebren los comicios para la renovación parcial del Congreso.

Mientras Secco reclamó más protagonismo de Cristina Kirchner para la campaña rumbo a las generales, Grabois exigió cambios en el gabinete, D’Elía fue crudo al mencionar “el ajuste criminal” del Ejecutivo y Hebe de Bonafini dijo que no está “para creerle” a Alberto Fernández porque dice “muchas cosas que después no cumple”.

Tras calificar como un “baldazo de agua fría” la derrota en las PASO, Grabois pidió un cambio de rumbo “urgente”.

“Es un escenario catastrófico para el Gobierno, con estos números la perspectiva es que el triunfo opositor debería consolidarse dentro de dos meses”, dijo el politólogo Carlos Fara.

En los comicios, la coalición de centro-derecha Juntos, del expresidente Mauricio Macri, consiguió 40% de los sufragios en el país, pero sobre todo logró ganar con ventaja de cinco puntos en la provincia de Buenos Aires, tradicional bastión del peronismo y mayor distrito electoral del país.

Pobreza e inflación

Fernández asumió en diciembre de 2019, en una fórmula que impulsó la expresidenta Cristina Kirchner, ahora vicepresidenta, y aún le quedan dos años de mandato con un muy difícil panorama.

“Confío en que el camino que iniciamos en 2019 no se altere”, dijo Fernández ayer, en un acto público.

Argentina debe negociar con el FMI un acuerdo de facilidades extendidas que reemplace el stand-by suscrito en 2018 durante el Gobierno de Macri y por el cual debe 44.000 millones de dólares.

Pero esa negociación fue aplazada para evitar que eventuales medidas de ajuste acordadas con el Fondo impactasen la elección.

Con sus malos resultados en las primarias, el oficialismo se debate entre radicalizarse o moderarse.

Tercero en discordia

Las primarias mostraron también una nueva figura ascendente, la del economista Javier Milei, que con un discurso provocador de derecha que apela a ideales libertarios resultó el tercero más votado en la ciudad de Buenos Aires (13%).

“¡Libertad, ca..!, ¡libertad, ca..!”, gritaba Milei la noche del domingo ante sus seguidores, a los que llama “leones que deben despertar” en un estilo similar al del presidente brasileño Jair Bolsonaro o del exmandatario estadounidense Donald Trump.

De 50 años, con varios libros publicados, un programa de radio e incluso una incursión en el teatro, Milei captó el voto joven y masculino que rechaza a la clase política.

“Responde a la fuerte insatisfacción de ciertos sectores urbanos. Habrá que ver si logra irradiar al resto del país. Hubo ya emergentes parecidos en el pasado, aunque no con su virulencia”, comentó Reynoso.

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