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Habrá una segunda ola de infección por el nuevo coronavirus en Europa. De eso no tiene dudas la responsable de la agencia de la Unión Europea que se encarga de asesorar a los gobiernos sobre el control de la pandemia. “La pregunta es cuándo y cómo de fuerte será”, ha asegurado Andrea Ammon, directora del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), en una entrevista para The Guardian, publicada en el diario La Vanguardia.

La epidemióloga, exasesora del gobierno alemán, advierte que el virus está mucho más presente ahora que en enero y febrero. “No quiero dibujar una imagen del fin del mundo, pero creo que tenemos que ser realistas. Ahora no es el momento de relajarse por completo”. De acuerdo con la experta, los datos de inmunidad que emergen de los estudios de distintos países –de entre el 2% y el 14% o un 5% en el caso de España- ofrecen un panorama preocupantes porque quiere decir que el 85% o 90% de la población es todavía susceptible de contraer el Covid-19.

A pesar de que la enfermedad ha golpeado con fuerza en Europa –con 1.324.183 personas contagiadas y 158.134 fallecidos, según datos del ECDC, hasta el 20 de mayo sobre la UE, Noruega, Reino Unido, Islandia y Liechtenstein–, sus gobiernos han empezado a relajar las restricciones. Y es que la misma Ammon anunció el 2 de mayo el final del pico de la pandemia en el viejo continente, donde hay la mitad de los top 10 de países con más contagios en el mundo.

Es por eso que la doctora insiste en que pese a que los datos nos muestran que las infecciones están disminuyendo no es momento de bajar la guardia. “La gente piensa que se acabó. Pero no es así, definitivamente no lo es”, ha recalcado Ammon al periódico británico.

En cambio, la experta alemana cree que la batalla contra el coronavirus será muy larga –”parece estar muy bien adaptado a los humanos”, ha señalado– y alerta que no solamente afecta a las personas con patologías previas o vulnerables: “Las personas que están perfectamente sanas también padecen enfermedades graves y mueren”.

El ECDC es el mismo organismo que el 22 de enero consideró que el riesgo de importar casos infectados del SARS-CoV-2 (nombre científico del virus) de Wuhan a Europa era “moderado”. Ahora Ammon apunta al diario británico que cuatro días después la agencia aconsejó a los gobiernos comunitarios que reforzaran las capacidades de sus servicios sanitarios. En pocos días, las UCI colapsaban en Lombardía, en el norte de Italia, primer foco de la pandemia en el continente.

En su opinión, los gobiernos “subestimaron la velocidad” en qué se propagó el virus. “Recuerdo que cuando China puso el cierre a Wuhan, la gente me dijo: ‘Mira, esto no sería posible en Europa’”, recuerda Ammon.

En cuanto a la expansión del virus en Europa, la epidemióloga cree que el regreso de los turistas de las vacaciones de esquí alpino en Italia o Austria en la primer semana de marzo fue un momento crucial en la propagación de la enfermedad.