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La Policía de la ex república soviética de Georgia utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos este domingo, en Tiflis, en una manifestación de miles de opositores que piden nuevas elecciones, acusando a las autoridades de haber amañado las anteriores en beneficio del partido en el poder.

Imágenes en directo de la televisión mostraron a la Policía antidisturbios actuando contra los manifestantes sin previo aviso, luego de que estos amenazaran con bloquear el edificio de la comisión central electoral.

Antes, unas 45.000 personas se dieron cita ante el parlamento georgiano para denunciar un supuesto fraude en las elecciones del 31 de octubre. Tras el recuento del 100 % de los votos, Sueño Georgiano, de centro-izquierda, cuenta con el 48,15 % de los apoyos, más de 925.000 votos, según la Comisión Electoral Central (CEC), mientras que el nacionalista Movimiento Nacional Unido (MNU), del expresidente georgiano Mijaíl Saakashvili, solo obtuvo un 27,14 %.

Poco antes los representantes de la oposición marcharon a la residencia del presidente del partido oficialista Sueño Georgiano, el multimillonario Bidzina Ivanishvili, a quien le exigieron que abandone el país. Al caer la noche, los manifestantes marcharon varios kilómetros por la capital hasta la sede de la comisión central electoral.

Las formaciones contrarias al Gobierno han denunciado fraudes y se niegan a entrar en el Parlamento, haciendo temer una nueva crisis política en este país, donde las elecciones son a menudo agitadas y marcadas regularmente por importantes manifestaciones.

El principal partido contrario al Gobierno, el Movimiento Nacional Unido (MNU) del expresidente Mijéil Saakashvili, había logrado una alianza con todas las demás formaciones de oposición con la promesa de formar un gobierno de coalición en caso de victoria.