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La titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentará el miércoles su plan de un billón de euros para sacar a la Unión Europea (UE) de la profunda recesión proyectada para 2020, a la espera de lograr el difícil consenso entre sus 27 miembros.

Bruselas prevé para 2020 una contracción del 7,4% del Producto Interior Bruto (PIB) de la UE por las restricciones vinculadas a la pandemia, pero, más allá del consenso sobre lanzar un plan de reconstrucción, la división campa en el seno del bloque sobre su forma.

La propuesta presentada la semana pasada por Alemania y Francia de un fondo de medio billón de euros (unos 550.000 millones de dólares) supuso un punto de "ruptura" en el debate, dijo este lunes el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

París y Berlín propusieron recaudar este dinero a partir de la emisión de deuda en los mercados por parte de la Comisión y repartirlo a los países más castigados por el virus en forma de ayudas no reembolsables, un cambio de posición de Alemania pero que no convence a todos.

Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca, apodados los "cuatro frugales", contraatacaron con otra propuesta en la que abogan por que este fondo "temporal", al que no ponen cifra, se base en cambio en préstamos a condiciones favorables, pero reembolsables.

La propuesta de Francia y Alemania "creo que es lo que Europa necesita", dijo Borrell ante embajadores alemanes, apuntando no obstante que se necesita el consenso de todo el bloque, "algo difícil, duro, porque hay grandes divisiones" entre países.

España e Italia, países duramente golpeados por el coronavirus con más de 25.000 fallecidos y una contracción proyectada superior a la media, rechazan la idea de solo préstamos, acusando a sus vecinos del norte de falta de solidaridad mientras inyectan millones en sus economías.

El "instrumento de recuperación" que Von der Leyen presentará el miércoles en la Eurocámara permitirá movilizar un billón de euros, que se repartirán a continuación entre préstamos y ayudas directas, según fuentes europeas conocedoras.

"La ambición es aumentar la capacidad (...) en una cifra que supera el billón de euros. Por supuesto, en este caso, hablamos tanto de préstamos como de subvenciones", avanzó el martes el vicepresidente de la Comisión Valdis Dombrovskis.