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Por Rfi

Kamala Harris se reunió el viernes con agentes federales y niños migrantes no acompañados en la frontera sur, como parte de un viaje para demostrar el compromiso del Gobierno con las políticas de inmigración 'ordenadas y humanas'. La visita, breve pero muy seguida, se produce tras el viaje de este mes a Centroamérica y México.

Cientos de miles de migrantes, la mayoría de Centroamérica, han intentado cruzar al país norteamericano en los últimos meses, lo que provocó duros cuestionamientos de la oposición republicana, que asegura que el enfoque más humano del presidente Biden hacia la inmigración ha generado una crisis fronteriza en lugar de prevenirla.

Harris ha sido objeto de duros cuestionamientos de la oposición por no haber visitado en cinco meses la frontera para conocer de primera mano lo que ocurre.

"Siempre fue el plan venir aquí", dijo la vicepresidenta a los periodistas tras aterrizar en El Paso, Texas.

Harris, a quien Biden encargó la supervisión de los esfuerzos para hacer frente a la crisis migratoria, dijo que creía que las políticas de la Casa Blanca estaban funcionando.

"El presidente y yo estamos absolutamente comprometidos a asegurar que nuestro sistema de inmigración sea ordenado y humano, y creo que estamos haciendo progresos en ese sentido", afirmó.

También subrayó que las cuestiones fronterizas deben abordarse de una manera "informada por los hechos e informada por la realidad", si se quieren resolver de una manera productiva.

Harris habló con jóvenes migrantes que estaban siendo procesadas en un puesto de entrada de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras, y luego se reunió con defensores de la inmigración y agentes federales mientras recorría un centro de procesamiento.

   Después de un viaje a Guatemala y México, que tenía como objetivo abordar las causas fundamentales de la migración -la falta de oportunidades económicas, el exceso de violencia, la corrupción y el miedo a los cárteles de la droga-, la vicepresidenta aseguró que su visita a la frontera sirvió para "reforzar" la idea de que hay que encarar la naturaleza de esas causas o enfrentarse a una crisis fronteriza continua.

   La demócrata dijo que se podría lograr más si la gente "dejara la retórica" sobre el tema.

   El viaje de Harris tiene lugar cinco días antes de que Trump visite con el gobernador de Texas, Greg Abbott, la frontera sur, convertida según el exmandatario en una zona "sin ley" desde la llegada al poder de Biden.

Las medidas de Trump redujeron el flujo de migrantes, pero durante el gobierno de Biden las detenciones batieron récords todos los meses desde marzo. En mayo, alrededor de 180.000 personas fueron arrestadas después de cruzar la frontera ilegalmente, un máximo en 15 años.


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