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La guerrilla de las Farc en Colombia tiene 180 días para entregar la última arma, a partir de la firma del acuerdo de hoy. Las Naciones Unidas recibirán la totalidad del armamento, según la lectura del texto del acuerdo que realizó Rodolfo Benítez, en el acto oficial en La Habana, para el cese al fuego entre el Gobierno de Colombia y las Farc.

El día 180 se da por hecho el cese al fuego, enfatizó Benítez. La entrega de las armas seguirá diversos pasos como el registro, la identificación, el monitoreo, almacenamiento y disposición final.

Con la firma del acuerdo final, se inicia el proceso de inmediato la dejación de las armas. Este proceso implica la destrucción del armamento de forma secuencial y en tres fases. En la primera fase, el 30%, en la segunda fase otro 30% y el resto en la tercera fase.

En las zonas de seguridad, donde se llevará a cabo este proceso, está prohibido el uso de armas y estas áreas no puede ser utilizadas para manifestaciones de carácter político, advierte Benítez.

El ancho de la zona de seguridad es de 1 kilómetros alrededor de la zona. Tendrán protectores para minimizar las posibles amenazas a este proceso y garantizarán la protección del equipo de seguridad y la fuerza pública.

"Que este sea el último día de la guerra"

Rodrigo Londoño, conocido como "Timochenko", el máximo líder de las FARC, cerró su discurso con una frase contundente: "Que este sea el último día de la guerra. 

"Las FARC siempre hemos sido optimistas. Aún en los momentos más difíciles creímos que la paz era posible. El acuerdo del cese al fuego es leído por el mundo como el fin de la confrontación armada en Colombia. Así sea", enfatizó.

Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró que con este acuerdo "termina la guerra con la organización (guerrillera) más grande" de ese país y destacó el paso que dio las FARC este día.

"No estamos de acuerdo con su visión política y económica del país, pero reconocemos la posibilidad de disentir", agregó.

El primer mandatario también anunció que "habrá justicia para las víctimas de los actos de violencia. No habrá impunidad, los máximos responsables de los crímenes serán juzgados y sancionados".

También garantizó el apoyo necesario para que las cientos de familias expulsadas por la violencia regresen sin temor a sus comunidades para "sembrar el desarrollo del país".

Santos anunció que el acuerdo final por la paz será firmado en Colombia y concluyó diciendo: "La paz se hizo posible, ahora vamos a construirla".

Los países garantes

Por su parte, el presidente de Cuba, Raúl Castro, uno de los países que garantes de este proceso, hizo uso de la palabra apenas se firmó el documento y expresó enfático: "El proceso de paz no tiene vuelta a atrás. La paz será la victoria de toda Colombia, pero también de toda nuestra América".  

"La Celac tiene en su joven historia el gran hito de la proclamación de esta región como zona de paz, el fin del conflicto en Colombia demuestra la voluntad de esta región contra el uso y amenaza de la fuerza y a favor de un camino pacífico frente a las diferencias", agregó.

Castro también dijo que la firma de este acuerdo "será la esperanza para millones de personas en el planeta cuya principal preocupación sigue siendo la supervivencia en un mundo convulsionado por la violencia. La paz es un derecho legítimo de todos los pueblos, en particular el derecho supremo a la vida".

"El compromiso del pueblo y del gobierno cubano con la paz en Colombia ha sido y será permanente. Cuba, en su condición de garante, seguirá brindando las facilidades necesarias para el fin del conflicto. Quedan aún importantes y difíciles cuestiones pendientes, pero estamos convencidos más que nunca que el destino de Colombia será la paz", manifestó en el acto en La Habana.

Posteriormente, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo uso de la palabra y también expresó su satisfacción por este paso.