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El recuento de fallecidos semanales por el coronavirus se duplicó este miércoles hasta 131, según los datos del Ministerio de Sanidad, que muestran cómo la región capitalina de Madrid vuelve a convertirse en foco importante de la epidemia.

En el balance divulgado el día anterior, los decesos registrados en los últimos siete días eran de 63. Las nuevas defunciones no necesariamente corresponden a muertes en las últimas 24 horas, sino que pueden ser de días previos notificadas con retraso.

Por otro lado, el total de contagiados respecto al recuento anterior también aumentó en casi 6.700 personas hasta superar las 370.000.

España ya es el país de Europa occidental con más contagios y el crecimiento de los rebrotes es mucho más veloz que entre sus vecinos. En las últimas dos semanas registra 130 nuevos casos por cada 100.000 habitantes contra 43 en Francia o 17 en Alemania, según cálculos de AFP basados en las cifras del martes.

Ante esta evolución, el Ministerio de Sanidad decretó el viernes nuevas medidas como el cierre de discotecas o la prohibición de fumar en la calle si no se puede mantener una distancia de dos metros que se suman a otras como la obligatoriedad de llevar mascarilla.

Estas restricciones deben ser aplicadas por cada una de las 17 regiones del país, competentes en materia de salud pública. En muchas ya están en vigor, pero en Madrid, la región con más casos en la última semana (casi 10.500), no entrarán en funcionamiento hasta la medianoche del miércoles.

El gobierno regional está siendo objeto de numerosas críticas, entre ellas de los sindicatos de educación que llamaron a una huelga del profesorado al comienzo del curso por la "inacción" para la preparación de una vuelta a la escuela que se prevé conflictiva.

Madrid y sus alrededores registran una tasa de incidencia de 268 nuevos casos por 100.000 habitantes en dos semanas, duplicando la media española.

La región capitalina registró en la última semana 35 defunciones, solo por detrás de la región de Aragón, con 56.

Las autoridades sanitarias atribuyen parcialmente este incremento al elevado número de pruebas PCR realizadas, casi 400.000 entre el 7 y el 13 de agosto.

Además, la mayoría de contagios se producen entre personas de 15 a 29 años de edad y muchos de ellos son asintomáticos o muy leves.

A pesar del repunte de fallecidos, la letalidad también es inferior: desde el fin del confinamiento el 21 de junio, 474 personas murieron por el virus de las casi 28.800 defunciones desde el comienzo de la pandemia.