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Se pueden donar 35 dólares para hacer historia, o 500, o 2.800, da igual. La campaña por la reelección de Donald Trump necesita cada centavo, y sus seguidores latinoamericanos no quieren quedarse atrás. El movimiento Latinos for Trump se está movilizando mucho por su presidente. Después de todo, les habría brindado una economía floreciente, ciudades seguras y libertad religiosa, dicen. Y eso, supuestamente, durante generaciones.

Trump también tiene una sólida base latina

¿Latinos que apoyan al hombre que llama violadores a los mexicanos, que destrozó a las familias inmigrantes latinoamericanas a su llegada al país y que está celebrando la construcción de un muro fronterizo con México como su mayor proyecto?

Lo cierto es que, para los 32 millones de latinos con derecho a votar en Estado Unidos en estas elecciones de noviembre, que en 2020 representan por primera vez el mayor grupo de votantes, el empleo y la economía son los temas más importantes, y no la inmigración. "Los propietarios de pequeñas empresas latinoamericanas valoran positivamente a Trump por recortar impuestos. Los latinos que votan a los republicanos no aman a Donald Trump, pero se sienten ciudadanos estadounidenses y republicanos, y luego como miembros de su etnia", dice Geraldo Cadava.

Y Cadava debería saberlo, porque nadie mejor que él conoce cómo piensan y actúan los votantes latinos en Estados Unidos. El profesor de Historia y Estudios Latinoamericanos en la Northwestern University de Chicago es autor de "El republicano hispano", que trata sobre latinos que votan fielmente a los republicanos en el país.

"No hay un votante latino"

El experto opina que "no hay un votante latino. Los puertorriqueños en Nueva York votan de manera diferente a los mexicanos en la frontera y a los cubanos en Miami. Desde 1970, los demócratas han recibido un promedio del 70 por ciento del voto latino, pero los cubanos en el exilio votan a Trump porque, por ejemplo, está tomando una línea dura contra el presidente venezolano, Maduro".

Ya en 2016, el voto latino fue uno de los factores decisivos en la victoria de Donald Trump. Aunque Hillary Clinton se aseguró los estados de Colorado, Nevada y Nuevo México con la ayuda de los latinos, Texas y especialmente el estado en disputa de Florida, con un total de 67 delegados, recayeron en el candidato republicano. Este año, también los dos estados con más inmigrantes latinoamericanos, tras California, posiblemente inclinarán la balanza.

Hace cuatro años, el 28 por ciento de los latinos votó por Donald Trump, y en noviembre de 2020, el actual presidente puede contar con un apoyo similar. Los demócratas, sin embargo, dieron un golpe muy acertado: con la nominación de Kamala Harris como candidata a vicepresidenta, las encuestas se dispararon a favor de los demócratas, especialmente entre los latinos.

"No son una minoría cualquiera"

Joe Biden parece haber entendido lo que sucedió: buscó contacto con los medios de comunicación de habla hispana y recientemente comenzó una campaña especial para los latinos. Pero Geraldo Cadava, cuyos abuelos proceden de México y Panamá, dice que eso no es más que una buena señal, y critica que ni republicanos ni demócratas han entendido de veras hasta el momento lo importante que son los votos de esa minoría en EE. UU.: "Aparecen justo antes de las elecciones y luego se van por tres años. Tienen que invertir en dinero, tiempo y energía. Y tienen que cambiar su forma de pensar sobre los latinos, que son ciudadanos estadounidenses, que no son una minoría cualquiera que se puede dejar de lado".

Cada 30 segundos, una latina o un latino en EE. UU. cumple 18 años y puede votar; su participación en la votación aumenta constantemente. Pero los republicanos temen, de todos modos, que los nuevos votantes sean más proclives a apoyar a los demócratas y, por lo tanto, no le dedican tiempo. Los demócratas, en cambio, descuidan a los latinos, porque creen que, en gran medida, no votan.

De hecho, la participación de votantes hispanos es baja en comparación con el resto de la población. En 2016, solo el 47,6 por ciento de los latinos emitieron su voto ante el 59,6 por ciento de los afroamericanos y el 65,3 por ciento de los blancos.

Sin ganas de ir a votar, genial para Trump

Lo que Donald Trump pretende es acercarse al récord del 44 por ciento de los latinos, establecido por George W. Bush en 2004. Y, al mismo tiempo, hace todo lo posible para asegurar que los latinos que simpatizan con los demócratas no voten.

Geraldo Cadava explica que "es obvio que la campaña de Trump está haciendo todo lo posible para reprimir la votación de todos los estadounidenses que no lo apoyan y, por supuesto, también de los latinos".

Cuando Ronald Reagan se postuló para la presidencia en 1980, como candidato republicano, afirmó que "los latinos ya son republicanos, pero simplemente no lo saben". En las semanas previas a las elecciones del 3 de noviembre, Donald Trump apostará por que los latinos también capten el mensaje de ese expresidente estadounidense.