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La crisis social que desató en Ecuador la eliminación de los subsidios a los combustibles paralizó ayer el transporte público y vació las escuelas por segundo día consecutivo, aunque las fuertes protestas en las calles parecieron amainar bajo el estado de excepción impuesto por el Gobierno de Lenín Moreno, que ratificó las medidas de ajuste.

De forma tajante, Moreno afirmó: “Bajo ninguna circunstancia vamos a cambiar la medida, que se oiga bien, no voy a cambiar la medida. Que quede claro, se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería, y de aquí en adelante vamos construyendo el nuevo Ecuador que todos anhelamos”.

Luego de los disturbios del jueves -que dejaron 35 heridos incluidos 21 policías, además de 350 detenidos, según autoridades-, el pequeño país petrolero sigue lidiando con la huelga de los transportistas, que desafían la medida de excepción.

Sin taxis ni autobuses circulando, los ecuatorianos debieron ingeniárselas para cumplir con sus actividades, mientras las clases están suspendidas por orden gubernamental.

En Quito, solo opera el servicio municipal de transporte -insuficiente para atender la demanda-, por lo que las Fuerzas Armadas habilitaron sus vehículos para movilizar a los ciudadanos. En virtud de la medida de excepción declarada por 60 días, los militares también están en las calles para controlar la seguridad.

“No queremos desestabilizar el país, pero lamentablemente en este momento lo que se está tratando es de sobrevivir”, dijo a la prensa el presidente de la Federación Nacional de Transportistas Pesados, Luis Vizcaíno. “Si se logra bajar un poco las tarifas del combustible creo que puede haber una salida para que el Ecuador vuelva la paz”, añadió.

El descontento estalló por cuenta del alza del 123% en el precio de los combustibles que desencadenó el desmonte de los subsidios por parte del Gobierno de Lenín Moreno, tras cuatro décadas de vigencia.

El Ejecutivo adoptó la impopular medida en acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para obtener millonarios préstamos ante el desbarajuste de su economía dolarizada.

El elevado endeudamiento de los últimos años -que Moreno achaca a su antecesor Rafael Correa- afectó la liquidez, según las autoridades.

Ratifican medidas

Pese a las protestas, Moreno dijo que no cambiará de “opinión” sobre el fin de los subsidios -que al año representaban 1.300 millones de dólares- y apeló al Estado de excepción para enfrentar a los manifestantes que en la víspera protagonizaron violentos choques con la policía, saqueos y otros desmanes.

Bajo esa figura constitucional, el presidente quedó facultado para restringir derechos, aunque de momento solo ha empleado esas atribuciones para reforzar el control con los militares.

“Con el estado de excepción se está logrando el propósito fundamental, el cual es restablecer el orden y la paz social”, expresó el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín.

Millonarias pérdidas

Las manifestaciones en Quito, a las que se sumaron estudiantes universitarios y sectores de oposición, generaron choques violentos con la policía en los alrededores de la sede de Gobierno, donde ayer se observaban destrozos.

Las protestas, que dejan pérdidas diarias por 262 millones de dólares de acuerdo con industriales, también se sintieron con fuerza en Guayaquil, de las ciudades más pobladas de Ecuador. Organizaciones de indígenas y sindicales prevén protestar en los próximos días contra la política económica de Moreno, en el poder desde 2017.

Sin mayoría en el Congreso y las encuestas en contra, Moreno encara las primeras consecuencias del acuerdo de marzo con el FMI para acceder a créditos por 4.209 millones de dólares.

La eliminación de subsidios disparó los precios. El galón americano de diésel pasó 1,03 dólares a 2,30 dólares y el de gasolina corriente de 1,85 a 2,40 dólares.

LA CRUZ ROJA RECHAZA LAS AGRESIONES CONTRA LAS AMBULANCIAS DURANTE LAS MANIFESTACIONES
La Cruz Roja Ecuatoriana rechazó ayer las agresiones sufridas durante las manifestaciones que se han desatado en el país en contra de la elevación del precio de los combustibles tras la eliminación de los subsidios, en el marco de un acuerdo crediticio con el FMI.

Así lo dio a conocer en su perfil de la red social Twitter, en la que presentó un vídeo en el que se muestran agresiones a una ambulancia.

La Cruz Roja de Ecuador “rechaza las agresiones de las cuales hemos sido víctimas durante las últimas horas en contra del personal humanitario que brindaba atención prehospitalaria en nuestras ambulancias”, escribió.

Y agregó “¡somos neutrales, imparciales e independientes!”.

En el video que adjunta al mensaje se aprecia cuando en medio de las protestas, manifestantes lanzan objetos contra una ambulancia que avanza con las sirenas encendidas.