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Fueron más de 12 horas de enfrentamientos y caos. Sin embargo, la denominada “Operación Libertad”, un levantamiento cívico-militar encabezado por Juan Guaidó y un grupo de militares disidentes venezolanos, no logró su objetivo de deponer o forzar la renuncia del presidente Nicolás Maduro, considerado un “usurpador del poder”, mientras el Ejecutivo asegura que ha desarticulado completamente el “intento de golpe de Estado”.

Guaidó, llamó a “toda Venezuela a las calles” para continuar hoy la que denomina la “Operación Libertad”, con la que espera que abandone el poder el gobernante Nicolás Maduro, a quien no se refirió de forma directa.

El líder opositor Leopoldo López fue liberado y se refugió en la embajada de Chile en Caracas.

Un venezolano de 24 años, identificado como Samuel Enrique Méndez, falleció durante las protestas en el estado de Aragua, informó la ONG Provea, que no detalló las causas de la muerte.

Estados Unidos respaldó abiertamente el conato de insurrección militar y advirtió con imponer sanciones totales contra Cuba si La Habana continúa con su apoyo al régimen venezolano.

Washington aseguró que Nicolás Maduro estuvo a punto de solicitar su salida del país con destino a Cuba, extremo que no se concretó gracias a la disuasión interpuesta por el Gobierno ruso de Vladimir Putin.

Al finalizar la jornada, Maduro brindó un mensaje en cadena nacional en el que desmintió que tuviera intención de abandonar el poder y refugiarse en Cuba, tal y como aseguró el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, del que dijo que le faltaba “seriedad”.

En su única alusión a la crisis, Maduro, que no apareció en público durante todo el día, pidió en Twitter “nervios de acero” y dijo que los comandantes regionales le ratificaron “total lealtad”.

Más de 70 heridos, movilizaciones, choques entre la policía y manifestantes opositores marcaron una jornada de máxima tensión en Caracas y varias ciudades.

La feroz represión que puso en marcha el Gobierno de Maduro motivó el repudio internacional, especialmente en América Latina, donde el Grupo de Lima convocó a una reunión urgente, para el viernes, en Lima (Perú), donde se adoptarán más sanciones contra el régimen de Caracas.

En búsqueda de apoyo

Guaidó anunció la sublevación en un video que, según dijo, fue grabado en La Carlota, principal base aérea del país, en el que apareció con López y un pequeño grupo de uniformados.

“Hoy, valientes soldados, valientes patriotas, valientes hombres apegados a la Constitución han acudido a nuestro llamado, hemos acudido también al llamado, nos hemos encontrado definitivamente en las calles”, dijo el jefe parlamentario.

Rodeado del alto mando, Padrino reiteró su adhesión a Maduro y denunció el alzamiento como un intento “burdo e inútil”. “Han hecho el ridículo nuevamente y eso nos va a fortalecer”, sostuvo.

“Pareciera que el ‘carlotazo’ comienza a diluirse y ahora parece que entra en escena la represión”, comentó a la AFP el politólogo Luis Salamanca, quien cree que la insurrección aparentemente buscaba “desencadenar otras acciones militares a nivel nacional”.

El opositor Juan Guaidó buscaba anoche sumar apoyos a un alzamiento militar para deponer al presidente venezolano, Nicolás Maduro, sin que haya señales de una rebelión masiva contra el gobernante, que mantiene el apoyo del alto mando.

Doce horas después de anunciar el inicio de la sublevación desde la base aérea de La Carlota, en Caracas, para la que pidió el respaldo de toda la Fuerza Armada, Guaidó recorría varios puntos de la ciudad junto con algunos insurrectos.

Su copartidario Leopoldo López, quien lo acompañaba en esa correría, finalmente se refugió junto a su familia en la embajada de Chile en Caracas, pero luego la abandonó con destino a la legación española.

Horas antes, en la madrugada, había sido liberado por los uniformados leales a Guaidó. Detenido en 2014, López cumplía desde 2017 en prisión domiciliaria una condena de casi 14 años por “incitación a la violencia”.

Miles de opositores continuaban en los alrededores de La Carlota luego de que el opositor, reconocido como presidente interino por medio centenar de países, advirtiera que no hay vuelta atrás hasta que caiga el Gobierno, que denunció el hecho como un fallido intento de golpe de Estado.

“¡El momento es ahora! (...), calle sin retorno”, instó Guaidó, al que respaldó el presidente estadounidense, Donald Trump, quien dijo que su país “apoya al pueblo de Venezuela” y que sigue muy de cerca la situación.

La ONG de derechos humanos Provea reportó protestas en 22 de los 24 estados.

Una mujer que no participaba en las movilizaciones resultó herida de bala en Caracas, según manifestantes, mientras que el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino, también denunció que un militar fue baleado y responsabilizó a la oposición por un “derramamiento de sangre”.

Un grupo de opositores fue arrollado por un vehículo militar, de acuerdo con imágenes televisivas, sin que se conozcan las consecuencias. Desde el interior de la base de La Carlota lanzaron bombas lacrimógenas contra los manifestantes, observó la AFP.

“Nosotros también somos pueblo y ya estamos cansados de esta dictadura”, declaró a la AFP bajo anonimato uno de los insurrectos, en los alrededores de la instalación.

Se ignora cuántos efectivos participan. Varios militares pidieron asilo en la embajada de Brasil, indicó la presidencia brasileña.

Chavistas protegen Miraflores

Mientras, una multitud de chavistas custodiaba el palacio presidencial de Miraflores, en el centro, por pedido de sus dirigentes.

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, manifestó que la situación está controlada y que el levantamiento es obra de una “pequeñísima fracción de la Fuerza Armada y el Sebin (servicio de inteligencia)”.

En el Palacio de Miraflores, María Luna, integrante de la Milicia, un cuerpo civil armado, dijo a la AFP estar dispuesta a defender a Maduro “hasta la muerte si es posible”.

Cuba, Bolivia y Turquía, aliados de Maduro, condenaron el “intento de golpe de Estado”, mientras que Colombia, que lidera junto a Washington la presión contra el líder socialista, apoyó la rebelión. Rusia y México llamaron a negociar.

En lo que pareció como una apuesta a disensiones internas en el seno del chavismo, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, llamó a Padrino, al presidente de la Corte Suprema, Maikel Moreno, y al comandante de la Guardia Presidencial, Iván Hernández Dala, a abandonar a Maduro. Bolton aseguró que estos tres altos cargos se habían comprometido a apoyar la salida de Maduro. El mandatario, vestido con una camisa azul, aseguró anoche que está firme en Miraflores.

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