Escucha esta nota aquí

Por RFI

El principal colectivo de manifestantes en Colombia convocó a nueva huelga el miércoles próximo, tras sostener un fallido encuentro con el presidente Iván Duque para desactivar la crisis desencadenada por la represión de las protestas contra el gobierno.

Durante casi cuatro horas la organización que reúne a sindicatos, universitarios y otros movimientos sociales habló con Duque en la sede de gobierno, sin acordar una salida a la crisis que deja 12 días de protestas y bloqueos viales con un reporte oficial de 27 fallecidos y centenares de heridos en pleno pico de la pandemia.

El Comité Nacional de Paro solicita al Gobierno que cese la excesiva represión sobre la protesta, que mayoritariamente ha sido pacífica”, dijo en rueda de prensa, Jennifer Pedraza, líder estudiantil del denominado Comité del Paro, a la salida del encuentro con el presidente Duque. 

“Que se den garantías para el ejercicio de este derecho constitucional y que realmente haya una negociación y no un diálogo abstracto, sin ningún fin en sí mismo. El Gobierno dijo no respondió que sí a estas peticiones, entonces seguimos en escenarios exploratorios”.

Por su parte el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, anunció que el gobierno estaría dispuesto a abrir una mesa de negociación. Un término que pedían los integrantes del comité para trazar un camino de soluciones.

Ceballos aseguró en nombre del ejecutivo que hay "cero tolerancia" frente a los excesos de los uniformados.

"La actitud de algunos miembros de la fuerza pública que hayan afectado la Constitución y la ley será investigada y sancionada", afirmó el funcionario. Al mismo tiempo pidió el fin de los cierres viales que están causando desabastecimiento en algunos puntos del país.

La policía colombiana anunció este lunes sanciones contra cinco uniformados y múltiples investigaciones por presuntos abusos policiales durante las protestas.

El inspector general de la institución, el general Jorge Ramírez, también informó que hay 62 investigaciones en curso sobre presuntos abusos policiales, sin precisar el número de efectivos involucrados.

Un cambio de tono que podría abrir sino el entendimiento, al menos el camino del diálogo en vísperas de un nuevo paro nacional convocado para este miércoles 12 de mayo.

Cali, en el centro de la crisis

Colombia atraviesa por un nuevo periodo de convulsión social tras las protestas de 2019 y 2020. El 28 de abril decenas de miles de personas se volcaron a las calles contra el alza de impuestos que planeaba el gobierno, vía proyecto legislativo, para paliar el impacto económico que trajo la pandemia.

Presionado por las manifestaciones, Duque retiró la iniciativa, pero la represión policial desató la ira popular contra el gobierno. Naciones Unidas, la Unión Europea, Estados Unidos y organizaciones internacionales de derechos humanos han condenado la actuación de las fuerzas policiales, implicadas en abusos que le costaron la vida a varios manifestantes en las revueltas de años anteriores.

Con varios focos encendidos, el movimiento de protesta reclama a Duque un cambio de rumbo ante el aumento de la pobreza (que castiga al 42,5% de los 50 millones de habitantes del país), el regreso de la violencia a los campos tras los acuerdos de paz de 2016 con la extinta guerrilla FARC y frente a la militarización de las ciudades, entre otros múltiples pedidos.

Cali, la tercera urbe de Colombia con casi 2,5 millones de habitantes, concentra la atención de las autoridades. El domingo 12 indígenas resultaron heridos cuando fueron atacados con armas de fuego por grupos de civiles de blanco que rechazan las movilizaciones y bloqueos en los que participan los pueblos originarios, según un balance actualizado de los líderes nativos.

En la noche el presidente Duque realizó un viaje relámpago a esa ciudad para reforzar las medidas "de orden público", tras pedir a los indígenas que retornen a sus territorios y "eviten confrontaciones violentas con la ciudadanía", lo que le valió nuevas críticas por su manejo de la coyuntura.

La semana pasada, con las calles incendiadas por las protestas, el mandatario inició una serie de encuentros con partidos y movimientos sociales tendientes a resolver la crisis.

"La voluntad clara, expresa, del presidente, es crear un espacio para llegar a acuerdos", indicó Ceballos, y planteó al Comité del Paro abrir una espacio de negociación a instancias de Naciones Unidas y de la Iglesia católica.

Comentarios