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Las llegadas de migrantes africanos en pateras a Canarias han alcanzado en septiembre cifras no vistas desde la gran oleada migratoria de la segunda mitad de la década de 2000, cuando decenas de miles de personas ingresaron al archipiélago español.

Estos son los datos más importantes de esta ruta que se reactivó en el último año:

- Cifras en alza -

Coincidiendo con la época de vientos favorables y aguas calmas, la escalada de llegadas se aceleró en los últimos días: en los primeros 15 días de septiembre, entraron casi 1.200 personas al archipiélago, ubicado en el océano Atlántico, a unos cien kilómetros frente a las costas africanas.

Una cifra que no se registraba desde 2008, en medio de una oleada migratoria que dos años antes, en 2006, alcanzó el récord de 31.600 personas, coincidiendo con un fuerte crecimiento económico en España.

Las autoridades y las oenegés coinciden en señalar que esta ruta, que permaneció prácticamente dormida por años, se reactivó hace un año, cuando acuerdos europeos con Turquía, Libia o Marruecos permitieron controlar las fronteras en el Mediterráneo.

Desde enero y hasta el 15 de septiembre, ingresaron en Canarias 5.121 migrantes, un 500% de aumento en comparación con el año anterior, según el ministerio del Interior.

- Ruta peligrosa -

La ruta canaria "es la más peligrosa, es en la que más riesgo asumen [los migrantes], por eso hay más fallecidos", señala a la AFP el delegado del gobierno en Canarias, Anselmo Pestana.

La Organización Mundial para las Migraciones contabilizó entre enero y el 17 de septiembre 251 fallecidos en ese periplo, superando los 210 en todo 2019.

La ruta implica largos trayectos en precarias embarcaciones desde Marruecos o el Sáhara Occidental, a unos 100 km, pero también desde Mauritania, Senegal, o hasta Gambia, a unos 1.000 km.

"Es una ruta compleja. Pueden tardar 48 horas o más de una semana, con un mar muy traicionero, el giro del viento puede transformar las noches en un auténtico infierno", según Txema Santana, técnico de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Canarias.

- El factor covid-19 - 

La pandemia del covid-19 ha contribuido a desbordar el sistema de acogida en Canarias, tanto por la necesidad de espacios para el aislamiento o cuarentenas de los migrantes como por el cierre de fronteras que impide la repatriación de personas a Marruecos y Mauritania, países con los que España tiene acuerdos.

"Es una situación totalmente nueva, llegan personas que tienen que guardar cuarentena, no se pueden mezclar" las de diferentes pateras para que no se infecten entre sí, agrega José Antonio Rodríguez Verona, responsable de Cruz Roja.