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Hace cinco años, tres yihadistas franceses mataron a doce periodistas del semanario satírico Charlie Hebdo, a una policía y a cuatro clientes de un supermercado kósher. El juicio de estos ataques, que marcaron el inicio de una serie de atentados islamistas en Francia, se abre el 2 de septiembre en París.  

Catorce personas se sentarán en el banquillo de los acusados por haber brindado presuntamente apoyo logístico a los hermanos Said y Chérif Kouachi y a Amédy Coulibaly, autores de los ataques que dejaron 17 muertos entre el 7 y el 9 de enero de 2015, y que sacudieron a Francia y al mundo.

El 7 de enero de 2015 los hermanos Said y Chérif Kouachi asesinaron a 12 personas, entre ellas algunos de los caricaturistas más célebres de Francia, en la redacción de Charlie Hebdo, un semanario satírico que publicó controvertidas caricaturas del profeta Mahoma.

Un día más tarde, Amédy Coulibaly, un hombre cercano a Chérif Kouachi, a quien había conocido en la cárcel, mató a la policía Clarissa Jean-Philippe, de 27 años, durante un control de tráfico rutinario en Montrouge, en las afueras de París. 

Y el 9 de enero mató a cuatro hombres, todos judíos, durante una toma de rehenes en el supermercado Hyper Cacher en el este de París. Coulibaly grabó un video diciendo que los ataques fueron coordinados y cometidos en nombre del grupo yihadista Estado Islámico.

Amédy Coulibaly fue abatido por la policía en el supermercado. Los hermanos Kouachi murieron en una imprenta donde se habían refugiado en Dammartin-en-Goele, cerca de la capital francesa. 

Los tres autores de estos ataques que marcaron profundamente a los franceses están muertos, pero la justicia francesa busca hacer rendir cuentas a las personas que les habrían prestado, en diversos grados, apoyo logístico.

El juicio estaba programado para antes del verano, pero se pospuso debido a la epidemia de coronavirus. El tribunal se reunirá hasta el 10 de noviembre y por primera vez para un juicio por terrorismo las audiencias serán filmadas dado el interés público.

- Cómplices -

De los 14 sospechosos, tres serán juzgados en ausencia: la compañera de Coulibaly, Hayat Boumedienne, y los hermanos Mohamed y Mehdi Belhoucine, que habrían viajado a la zona del norte de Siria e Irak unos días antes de los ataques.

Según varias fuentes, los tres estarían muertos pero esto nunca se ha confirmado y siguen sujetos a órdenes de arresto.  

Mohamed Belhoucine, el mayor de los dos hermanos, y Ali Riza Polat, un francés de origen turco, se enfrentan a la acusación más grave, la de "complicidad" con crímenes terroristas, un cargo por el que podrían ser condenados a cadena perpetua.

Los investigadores creen que Polat, considerado cercano a Coulibaly, desempeñó un papel central en la preparación de los atentados, ya que les habría facilitado el arsenal que utilizaron en los ataques.

Poco después de los atentados, intentó repetidamente salir de Francia hacia Siria, pero fue detenido en marzo de 2015.

Mohamed Belhoucine está acusado de ser el mentor ideológico de Coulibaly después de haberlo conocido en la cárcel, de haberle abierto los canales de comunicación con el Estado Islámico y de haber redactado el juramento de lealtad que Coulibaly hizo al grupo. 

La mayoría de los otros sospechosos serán juzgados por asociación con un grupo terrorista, un crimen castigado con hasta 20 años de cárcel. 

- 'Saber quién hizo qué' -

Algunos de los sobrevivientes de los ataques darán su testimonio durante el juicio. "Este juicio es un momento importante para ellos", dijeron a la AFP Marie-Laure Barre y Nathalie Senyk, abogadas de las víctimas de Charlie Hebdo.

"Están esperando que se haga justicia para saber quién hizo qué, sabiendo que los que apretaron el gatillo ya no están", añadieron. 

Entre los fallecidos en Charlie Hebdo se encuentran algunos de los más célebres caricaturistas franceses, como su director Stéphane Charbonnier, conocido como "Charb", de 47 años, Jean Cabut, conocido como "Cabu", de 76 años y Georges Wolinski, de 80 años. 

La voluntad de la publicación de hacer periodismo a base de críticas irónicas sin tabúes la convirtió en campeona de la libertad de expresión para muchos en Francia, mientras que otros creían que se pasaba de la raya con demasiada frecuencia. 

Pero la masacre unió al país en el dolor y el eslogan #JeSuisCharlie se volvió viral. 

"Este juicio importa aunque Amédy Coulibaly esté muerto", dijo Patrick Klugman, abogado de las víctimas del supermercado Hyper Cacher. "Sin los acusados que estarán en el estrado, Coulibaly no habría podido actuar".

Para Safya Akorri, una de las abogadas de la defensa, en ausencia de los "principales responsables" que no podrán "rendir cuentas", la justicia será por el contrario "puesta a prueba durante estos dos meses, y la expectativa de rigor que se tiene derecho a depositar en ella es inmensa".