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"Los cubanos solo llevamos el rumbo que se le fue impuesto en 1959, el rumbo que a ti te han mandado a seguir, no tenemos libertad, ni tampoco podemos pensar diferente. El timón los tiene el PCC...", escribió Aguacate_cubano en Twitter, respondiendo directamente a un tuit del presidente Miguel Díaz-Canel.

Dirigirse a un líder cubano de esta manera y criticar las políticas del Gobierno es ahora posible en el nuevo campo de batalla político de las redes sociales. Esta persona habla desde detrás de un perfil anónimo, pero otros hablan con la cara descubierta, lo que no está exento de consecuencias.

Críticas al Estado en las redes sociales

El doctor Alexander Pupo Casas pronto se graduará en Neurocirugía. Pero su carrera ha dado un giro diferente desde septiembre. Con frecuencia comenta y publica en Facebook su opinión sobre los problemas económicos y la falta de libertad de la isla. Y el 24 de septiembre escribió: "¿Cuánto tiempo tendremos que soportar leyes que violen nuestra Constitución y los derechos humanos?". 

La publicación le costó su casa, su beca para terminar su especialidad médica y su puesto en el hospital de Holguín. Convocado por el Ministerio de Salud, se le aconsejó encarecidamente a Alexander Pupo Casas que dejara de comentar en las redes.

"Entiendo a todas las personas que ocultan su identidad, lo entiendo y más aún hoy en día porque sé realmente lo difícil que es enfrentarse al Estado. Cuando empecé a publicar en las redes sociales, sabía que iba a enfrentar represalias. Pero no los imaginé a esta escala", insiste el doctor. 

"Esperaba que alguien me llamara o tratara de convencerme de que lo que escribo está mal, pero nunca imaginé que me desalojarían de mi casa, que me calumniarían en las redes sociales o que tratarían de detenerme como lo hizo la seguridad del Estado y el partido", dijo.

Alexander Pupo Casas es considerado ahora un disidente y, según él, ya no hay vuelta atrás. Si ningún hospital de la isla acepta darle trabajo, como es el caso actualmente, entonces pensará en el exilio. 

Este médico se ha convertido en un símbolo del surgimiento de esta oposición política en Cuba, nacida en las redes sociales. "Creo que las redes sociales se han convertido en un arma contra el Estado a disposición del cubano medio que sufre diariamente de insultos", dice. "Creo que el Estado no previó esto cuando le dieron a Cuba acceso a internet”.

La libertad de expresión en la web

Después de más de 60 años de Revolución y una libertad de expresión más que restringida, internet está cambiando la situación en Cuba.

Al igual que este médico, cada vez más funcionarios y periodistas de los órganos de prensa del Partido, las voces oficiales del Estado, se levantan y critican al Gobierno en la web.

Esto es lo que Yoani Sánchez, que fue una de las primeras en usar las redes sociales para expresarse a través de su blog 14ymedio, observa. "Estamos viendo cómo el espectro de la crítica está cambiando. Estas personas que hasta ahora no se han pronunciado, que no han criticado, que no han denunciado el poder, están empezando a hacerlo. Esto es un síntoma de la situación en el país: ¡la disidencia se está volviendo viral en las redes!”.

Ante esta nueva libertad de expresión en las redes sociales, las autoridades cubanas se defienden e intentan contraatacar mediante la censura y cientos de perfiles falsos, conocidos aquí como "ciberclaria".

Jancel Moreno es un joven y activista. Se le acusa de varios delitos, incluyendo propaganda enemiga e irreverencia. Recibe regularmente muchos comentarios y mensajes de odio de estos perfiles falsos, que también lo amenazan con publicar fotos íntimas si no se calla. "Tienen un ejército virtual para luchar contra los activistas y desacreditarnos", dice. "Es un ejército hecho para eso, pero ¿cuál es mi respuesta a eso? ¿Miedo? No, adelante, ¡publique las fotos!", dice. 

"El hecho de que publiquen mis fotos íntimas o que amenacen con hacerlo no me silenciará, al contrario, provocará una ola de solidaridad y confirma el hecho de que estoy en el buen camino!”, agrega.

En las redes sociales, esta nueva generación está convencida de que está contribuyendo al cambio en Cuba, pero todavía necesita acceso a internet. A veces la empresa estatal de telecomunicaciones simplemente cierra la red y bloquea el acceso a ciertas aplicaciones.

Tomado de RFI