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Los peces rojos (carpín o carpa dorada) son capaces de conducir un vehículo, concluyó un equipo de investigadores israelíes en un estudio sobre la capacidad de esta especie para adaptarse y guiarse en un entorno terrestre.

Investigadores de la universidad Ben Gurion, situada en el desierto del Neguev (sur), crearon un dispositivo que permite desplazarse a un pez rojo que nada en un acuario, colocado en una plataforma rodante robótica, afirma un estudio publicado en la edición de febrero de la revista Behavioural Brain Research.

Los investigadores ataron cámaras que siguen el movimiento del pez y las conectaron a una computadora que guiaba el vehículo.


Cuando el pez se dirigía a la parte delantera del acuario, el vehículo avanzaba y cuando el pez se quedaba en la parte trasera, el vehículo permanecía inmóvil, precisan los investigadores, que publicaron un video de este singular "vehículo controlado por un pez". 

Para completar su investigación, los científicos israelíes colocaron un blanco en el exterior del vehículo. Cuando el pez lograba alcanzar el objetivo, recibía en su acuario 0,002 gramos de granulado alimentario como recompensa, precisa el estudio financiado con fondos públicos y que siguió el protocolo local en materia de respeto a los animales. 

Después de unos días, el pez logró alcanzar el objetivo sin perderse, "independientemente de su punto de partida" y "evitando callejones sin salida", destaca el estudio, que concluye que el pez rojo tiene la "capacidad de transferir su representación espacial y sus capacidades de navegación a un entorno terrestre completamente diferente del suyo".

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