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El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) se arrepintió de haber protegido al extremista italiano Cesare Battisti, quien confesó el año pasado la autoría de cuatro asesinatos en los años 70.

"Así como yo, todos quienes en la izquierda brasileña defendimos a Cesare Battisti nos sentimos frustrados, decepcionados. No tendría ningún problema en disculparme ante la izquierda italiana y ante las familias víctimas de Battisti", dijo Lula en un programa de debates de TV Democracia difundido el jueves en un canal de Youtube.

Lula negó en el último día de su mandato la extradición y otorgó el asilo político a Battisti, quien durante cuatro décadas vivió en Francia, México y Brasil, alegando ser inocente, hasta que en 2019 fue extraditado desde Bolivia y condenado en Italia a cadena perpetua.

El exmandatario alegó que su ministro de Justicia de entonces, Tarso Genro, así como otros dirigentes de la izquierda brasileña, estaban convencidos de la "inocencia" de Battisti, reconvertido en un exitoso autor de novelas policiales.

"Yo nunca estuve con Battisti. No lo conozco personalmente. Nunca me buscó, tal vez porque yo no soy revolucionario, o porque no soy tan de izquierda como a él le gustaría. Por lo tanto, yo lo dejé permanecer (en Brasil) porque mi ministro (Genro) consideraba que era inocente y que no había pruebas sobre su culpabilidad", expuso Lula.

Battisti, de 65 años, "engañó a mucha gente en Brasil. No sé si engañó a mucha gente en Francia, pero la verdad es que mucha gente lo consideraba inocente. Hemos cometido ese error, pediremos disculpas", declaró Lula, lamentando que el caso haya "comprometido" sus buenas relaciones con el gobierno italiano y "con toda la izquierda italiana y la izquierda europea".

Battisti, exdirigente del grupo radical italiano Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), había llegado a Brasil en 2004. Se casó luego con una brasileña, con quien tuvo un hijo en 2013.