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El magnate de prensa hongkonés Jimmy Lai exhortó este miércoles a los periodistas de su grupo a seguir "luchando" y a no "defraudar al pueblo", en un discurso pronunciado al día siguiente de ser liberado bajo fianza tras 40 horas de detención.

"Sigamos luchando, sigamos luchando", dijo Lai, en declaraciones en la sala de redacción de su diario, el Apple Daily.

Jimmy Lai había sido detenido en el marco de la represión ejercida por China contra la disidencia en el territorio semiautónomo

"Tenemos el apoyo del pueblo de Hong Kong, no podemos defraudarlo", agregó Lai, quien volvió a la redacción entre la aclamación del personal.

Lai, 71 años, había sido detenido el lunes junto a otras nueve personas en virtud de la nueva ley de seguridad impuesta en Hong Kong a fines de junio por el gobierno central de China. Unos 200 policías allanaron la sala de redacción del rico magnate, muy crítico con Pekín.

Desde la adopción de esa ley, muchos militantes prodemocracia han sido detenidos y candidatos a las legislativas inhabilitados, suscitando la indignación de países occidentales.

Muchos hongkoneses que se manifestaron masivamente en 2019 para protestar contra la creciente presencia de Pekín en el territorio viven ahora atemorizados. 

"Cada vez más difícil" 

Según un video transmitido en directo en Facebook por sus periodistas, Lai pidió a su redacción que mantuviera en sus artículos el tono que suscitó la cólera de China y del sector pro-Pekín en Hong Kong.

Reconociendo que es "cada vez más difícil" administrar un medio de prensa en Hong Kong, afirmó: "Debemos continuar con nuestro trabajo". 

"Por suerte no me enviaron de regreso al continente", bromeó Lai con un poco de humor negro.

Considerada una respuesta de Pekín tras meses de manifestaciones en Hong Kong en 2019, la ley de seguridad otorga a las autoridades locales nuevos poderes para reprimir el separatismo, el terrorismo y la connivencia con fuerzas extranjeras. 

Lai fue detenido por connivencia con fuerzas extranjeras y fraude.

Dos de sus hijos también fueron detenidos, así como la joven militante democrática Agnes Chow y Wilson Li, un exactivista que se presenta como periodista independiente para la cadena británica ITV News.

Muchos militantes por la democracia denuncian el texto al considerarlo liberticida dado que termina con el principio de "un país, dos sistemas" establecido durante el traspaso de 1997 y que garantizaba a los hongkoneses libertades desconocidas en el resto de China hasta 2047.

Varios dirigentes extranjeros mostraron su preocupación, entre ellos el jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo, que se reunió con Lai el año pasado y que vio su arresto como una "prueba más de que el Partido Comunista Chino destruyó las libertades de Hong Kong y los derechos de su pueblo".  

Hong Kong ha sido desde hace décadas la sede regional de muchos medios de comunicación internacionales. Para muchos, la detención de Lai pone en duda el compromiso de China y el ejecutivo local de no atentar contra la libertad de prensa. 

Según la clasificación de Reporteros sin Fronteras, la ciudad pasó del puesto 18 en 2002 al 73 en 2019.