Escucha esta nota aquí

El presidente palestino, Mahmud Abás, se sumó este domingo a las autoridades internacionales que han saludado al demócrata Joe Biden por su elección como mandatario de Estados Unidos, y lo instó a “reforzar” las relaciones entre ambas partes, de acuerdo con la información entregada por la oficina de la presidencia palestina.

El presidente Abás desea trabajar con el presidente electo Joe Biden y su administración para reforzar las relaciones y garantizar la libertad, la independencia, la justicia y la dignidad del pueblo palestino, dice el documento. Durante el Gobierno de Donald Trump, las relaciones entre las partes se vieron seriamente dañadas, especialmente por la cercanía del republicano con el Gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El liderazgo palestino cortó sus vínculos con la Casa Blanca después de que Trump reconociera a Jerusalén como capital israelí y trasladara allí su embajada, un paso que rompió con el consenso internacional sobre la Ciudad Santa, cuya parte oriental ocupada es reclamada por los palestinos como capital de su futuro Estado. Por ello Abás, que preside la Autoridad Palestina con sede en Ramala, en Cisjordania ocupada, rompió relaciones con la administración Trump, acusándola de ser flagrantemente proisraelí.

Esperanzas en Biden

Abás tendió la mano a Biden y a la nueva vicepresidenta electa, Kamala Harris, y aseguró que desea ponerse manos a la obra con la nueva administración demócrata para conseguir la paz, estabilidad y seguridad para todos en Oriente Medio y el mundo, informó la agencia oficial de noticias palestina Wafa. La decisión de Abás de romper relaciones con el Gobierno de Trump fue muy bien recibida por los palestinos, que celebraron la derrota del republicano en las calles este mismo domingo.

Bassam al Salhe, importante miembro de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijo que ese boicot está vinculado a la política hostil impulsada por la administración de Trump, y si Biden anuncia que eso va a cambiar, y lo hizo durante la campaña, entonces el boicot dejaría de tener sentido.

Los palestinos se opusieron rotundamente al plan de paz para el conflicto impulsado por Washington, que daba vía libre a la anexión de parte de Cisjordania ocupada. Se espera que el Gobierno de Biden intente recomponer los lazos con las autoridades palestinas, restituya el apoyo financiero que anuló Trump e intente poner de nuevo en la mesa la solución de dos Estados como base para abordar el conflicto, señalan analistas.