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Por RFI

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado a la "calma" en Mali y pidió la "liberación incondicional" del presidente y del primer ministro, detenidos ayer por uniformados descontentos con los últimos cambios ministeriales anunciados. Los militares aspiran a  conservar los puestos estratégicos.

Países como Francia y Estados Unidos ya habían rechazado cualquier acción por la fuerza, incluida la eventual dimisión obligada de los dirigentes de transición, arrestados por los militares y que se encontrarían detenidos en un campamento militar en las afueras de la capital Bamako.

El presidente Bah Ndaw y el primer ministro Moctar Ouane encabezaban el gobierno de transición, instalado tras un golpe de Estado el 18 de agosto pasado, cuando jóvenes militares depusieron el gobierno, tras semanas de protestas por supuesta corrupción y el controvertido manejo de la insurgencia yihadista. 

Los líderes golpistas y jerarcas militares mantuvieron influencia sobre el gobierno de transición, lo que ha despertado dudas sobre el compromiso de celebrar elecciones a inicios del año próximo.

En esa oportunidad la junta aceptó ceder el poder a un gobierno de transición; frente a las presiones internacionales, incluida la amenaza de sanciones de 15 países africanos vecinos. Mali, país de 19 millones de habitantes, enfrenta un gran desafío de seguridad, ya que grandes zonas de su extenso territorio se hallan en manos yihadistas, cuya ola de violencias se extiende en Níger y Burkina Faso, y ha dejado miles de muertos y centenares  de miles de desplazados.

En un comunicado conjunto, la misión de la ONU en Mali (Minusma), la  Comunidad de Estados Africanos Occidentales (Cedeao), la Unión Africana, Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y la UE "exigen la liberación inmediata e incondicional" de los dos políticos detenidos en el lunes junto con algunos colaboradores.

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