Escucha esta nota aquí

Más de 1.000 migrantes procedentes de África arribaron en las últimas 48 horas al archipiélago español de las Canarias, un ritmo de llegadas que no se veía en más de una década, indicaron a AFP fuentes de la Cruz Roja.

De acuerdo con el recuento de Cruz Roja, llegaron 1.015 personas desde el jueves a bordo de 37 precarias embarcaciones a las islas de Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife, estas dos últimas más alejadas de las costas africanas.

Un portavoz de este organismo indicó a AFP que los migrantes eran magrebíes y subsaharianos, y que, en cuanto a su estado de salud, más allá de "algunas" hipotermias "ninguno ha revestido gravedad". También precisó que se les estaban practicando pruebas de detección del coronavirus.

Según el portavoz, el ritmo de llegadas observado en estos últimos días es "más o menos" equivalente a lo que se vivió en los momentos álgidos del año 2006, cuando llegaron a Canarias más de 30.000 migrantes desde las costas africanas, situadas enfrente. 

Y es que en el último año la ruta de las Canarias se ha reactivado como una alternativa a la del mar Mediterráneo, donde la Unión Europea cerró acuerdos de control fronterizo con Turquía, Libia y Marruecos.

Las cifras de esta evolución son elocuentes: del 1 de enero al 30 de septiembre, ingresaron en las Canarias por vía marítima 6.081 migrantes, un 523% más que en el mismo período del año anterior, según datos del ministerio español de Interior.

La ruta de las Canarias, en aguas atlánticas, es sin embargo más peligrosa que la del Mediterráneo. Supone largos trayectos en embarcaciones muy precarias desde Marruecos o el Sáhara Occidental, a unos 100 km, pero también desde Mauritania, Senegal, o hasta Gambia, que distan hasta 1.000 km.