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Más de 30 empresas de tecnología y telecomunicaciones desvelaron este martes una alianza para presionar por sistemas inalámbricos 5G "abiertos e interoperables" en lugar de uno con un solo proveedor. 

La iniciativa se produce en medio de un mayor debate mundial sobre el despliegue políticamente sensible de las redes ultrarrápidas de quinta generación en un mercado liderado por Huawei, con sede en China, junto con Nokia y Ericsson, con sede en Europa. 

La nueva asociación, Open RAN Policy Coalition, dijo que un sistema de estándares abiertos con ofertas competitivas para varios componentes en una "red de acceso por radio" (RAN, en inglés) evitaría depender de un solo proveedor de tecnología. 

La alianza de 31 empresas está "informando a los proveedores (inalámbricos) que hay opciones" más allá de "un único proveedor con un sistema propietario cerrado", dijo Diane Rinaldo, directora ejecutiva de la coalición. 

El grupo incluye a grandes empresas de tecnología, como Microsoft, Google, IBM y Cisco; operadores de telecomunicaciones como AT&T y Verizon en Estados Unidos y otros globales como Vodafone, Rakuten y Telefónica; y las empresas de hardware y fabricación de chips Qualcomm, Intel y Samsung. 

Rinaldo dijo a AFP que "la coalición no se formó para abordar las preocupaciones sobre una compañía en particular, sino para discutir la necesidad de tener una cadena de suministro sólida y evitar que una compañía domine". 

Sin embargo, surge cuando Washington excluye a Huawei de las redes estadounidenses con argumentos de seguridad nacional e insta a sus aliados a hacer lo mismo. 

"Como lo demuestra la pandemia global actual, la elección del proveedor y la flexibilidad en las implementaciones de red de la próxima generación son necesarias desde el punto de vista de seguridad y rendimiento", dijo Rinaldo. 

La alianza señala que la mayoría de las redes móviles generalmente se han implementado utilizando sistemas totalmente integrados donde la radio, el hardware y el software son proporcionados por un solo fabricante. 

Pero un sistema abierto puede funcionar, señaló el grupo, siempre que los estándares sean consistentes.