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Miles de personas manifestaron este sábado en varias ciudades de Estados Unidos exigiendo justicia para los afroestadounidenses muertos en manos de policías.

Los familiares de Michael Brown y Eric Garner participaron en la manifestación que se llevó a cabo en el corazón de Washington bajo el lema "Justicia para Todos", como parte de un movimiento de protesta desatado tras la muerte de Brown, de 18 años, en agosto pasado en la localidad de Ferguson, Misuri (centro).

La decisión de un gran jurado de no emprender acciones penales contra Darren Wilson, el policía que baleó a Brown, que estaba desarmado, fue seguida por otra similar en Nueva York, que dejó sin castigo al agente que mató a Garner , un vendedor ilegal de cigarrillos y padre de seis niños, en julio pasado.

Las muertes de Brown y Garner, y la de Tamir Rice, un niño de 12 años que tenía en las manos una pistola de juguete cuando fue baleado por otro policía blanco en Cleveland (Ohio, noreste), provocaron una ola de manifestaciones contra los métodos de las fuerzas del orden y el racismo imperante en sus filas, según los manifestantes.

En Nueva York, miles de personas salieron a las calles al grito de "la vida de los negros cuenta". Algunos manifestantes llevaban recortes negros de figuras humanas con las siglas "RIP" (Descansa en paz, por sus siglas en latín o en inglés) y los nombres de las víctimas, mientras que otros gritaban "¡Justicia ya! Todo el maldito sistema es culpable."

Miles de personas salieron también a las calles de Boston, donde algunas rutas estaban bloqueadas y, según la policía del estado de Massachusetts (noreste), hubo varios detenidos.

Manifestantes marcharon también en Berkeley, California (sudoeste), donde una efigie de un hombre negro fue colgado a la entrada de una universidad con la frase "No puedo respirar" escrita en su pecho. Esas fueron las últimas palabras pronunciadas por Garner antes de morir asfixiado por un policía en un violento arresto.