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La violencia y las tensiones sociales en Colombia tienen su origen en las primeras dos décadas del siglo XX por las constantes luchas entre los campesinos y los terratenientes por la posesión de la tierra, pero es en la decáda de los 40, posterior al asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, que se fundan los primero grupos clandestinos, que aparecen con mayor fuerza a partir de la década de los 60.

El año 1964 marca el nacimiento de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que el 27 de mayo de ese año tiene su primer bautismo de fuego. Al frente de la milicia estaba ya su histórico dirigente, Pedro Antonio Marín, alias ‘Tirofijo’, que justificaba el alzamiento armado por la concentración de tierras por los ricos y poderosos.

Ese mismo año nació el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno colombiano intenta combatirlos con asistencia de Estados Unidos.

La violencia y sus formas
“La violencia que ha padecido Colombia durante décadas no es simplemente una suma de hechos, víctimas o actores armados. Es producto de acciones intencionales que se inscriben en estrategias políticas y militares, y se asientan sobre complejas alianzas y dinámicas sociales”, dice el informe Basta Ya, del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNH), uno de los más completos acerca del conflicto.

De la violencia partidista se pasó a la subversiva, que marcó los años 70 y 80 “Esta violencia se caracterizó por la irrupción de las guerrillas y su confrontación con el Estado”, señala el documento de la CNH. Mientras que entre 1982 y 1995, continuó una tendencia creciente de la expansión de las guerrillas, la irrupción de los grupos paramilitares, la propagación del narcotráfico, las reformas democráticas y la crisis del Estado.

Seguidamente se dio una tendencia explosiva entre 1996 y 2002, en la que el conflicto armado alcanzó su nivel más crítico como consecuencia del fortalecimiento militar de las guerrillas, la expansión nacional de los grupos paramilitares, la crisis del Estado, la crisis económica, la reconfiguración del narcotráfico y su reacomodamiento dentro de las coordenadas del conflicto armado.

Esta tendencia fue sucedida por una etapa decreciente que va desde el año 2003 marcada por la recuperación de la iniciativa militar del Estado, el repliegue de la guerrilla y la desmovilización parcial de los grupos paramilitares