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Cristianos de todo el mundo celebran este fin de semana de Pascua otra vez bajo las restricciones contra el coronavirus, que sigue propagándose con fuerza, especialmente en América Latina, donde hubo más 25 millones de contagios.

Ante el aumento de infecciones, y a pesar de que la vacunación va avanzando, muchos gobiernos tuvieron que volver a imponer medidas. 

Italia, uno de los países europeos más golpeados por el virus, inició el sábado un estricto confinamiento durante la Semana Santa, con todo su territorio considerado "zona roja" de riesgo elevado, lo que privó a las familias de reunirse en estas fechas tradicionales.

En el Vaticano, el papa Francisco presidió el viernes por la noche en la plaza de San Pedro su segundo Vía Crucis sin público debido a la pandemia.

Por segundo año consecutivo todos los actos que conmemoran la muerte de Jesús son celebrados dentro de los muros del Vaticano y sin la presencia de multitudes de fieles como en el pasado.

En Francia, nuevas restricciones en todo el territorio entran en vigor este sábado, para intentar frenar la explosión de contagios que están poniendo al borde del colapso los hospitales de la capital.

Y en la vecina Alemania, donde el gobierno tuvo que dar marcha atrás a unas severas restricciones para el fin de semana pascual, la canciller Ángela Merkel pidió a la población que limitara al máximo sus encuentros.

La dirigente instó a "una celebración de Pascua tranquila, en círculos pequeños, con los contactos fuertemente reducidos".

25 millones de casos 

Al otro lado del Atlántico, Latinoamérica sufre de lleno los embates de la pandemia. 

La región de América Latina y el Caribe superó el viernes la barrera de los 25 millones de infecciones y contabilizó más de 788.000 muertes por covid-19, según un recuento de la AFP. 

En Chile, que ya vacunó al 24% de la población con dos dosis y avanza más rápido que ninguno en la región, se registraron en los últimos días las peores cifras de contagios desde el inicio de la pandemia. 

Ante ese panorama, las autoridades anunciaron que cerrarán las fronteras desde el lunes y por todo abril. En total, el país sobrepasó el millón de infecciones y los 23.000 decesos.

En Argentina, el presidente Alberto Fernández anunció el viernes que dio positivo al covid-19 en una prueba de antígenos, más de un mes después de haber recibido la segunda dosis de la vacuna.

El mandatario, de 62 años, aclaró que se encuentra "físicamente bien" y que espera el resultado de un test de PCR para confirmar que cursa la enfermedad.

Argentina, de 44 millones de habitantes, afronta una segunda ola de coronavirus con escalada sostenida de contagios, que suman más de 2,3 millones y 56.023 fallecidos.

En numerosos países de la región se registran casos de la variante brasileña del coronavirus, la llamada P1, que se cree más contagiosa. 

Brasil, el segundo país del mundo más enlutado por el virus con 321.000 decesos, vivió en marzo el peor mes de la pandemia con más de 66.000 muertos.

Entre los estados que aplican medidas sanitarias, Rio de Janeiro anunció el viernes una prórroga parcial de las restricciones, previstas inicialmente hasta el domingo.

En el mundo, el coronavirus ha matado a más 2,8 millones de personas y ha contagiado a más de 130 millones.

"No bajar la guardia" 

La nota positiva del día viene de Estados Unidos, donde más de 100 millones de personas han recibido al menos una dosis de la vacuna anticovid, según datos del viernes de la autoridad sanitaria.

Pese a estas cifras alentadora, el presidente Joe Biden volvió a pedir "no bajar la guardia" para "terminar este trabajo" contra la pandemia.

En otros países, las campañas de vacunación no están avanzando tan bien. Ni mucho menos.

En Europa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió que sólo un 10% de la población había recibido una dosis y un 4% las dos, muy lejos de sus objetivos.

En la Unión Europea, hay cuatro inyecciones anticovid autorizadas: Pfizer/BioNTech, Moderna, Johnson & Johnson y AstraZeneca. Esta última, desarrollada por el laboratorio anglosueco y la universidad de Oxford, está en el centro de una polémica por los posibles coágulos que se han detectado en personas inmunizadas con este fármaco. 

Pese a que el regulador europeo asegura que es "segura y eficaz", varios países, como Noruega y Dinamarca, optaron por suspender temporalmente su uso. Otros, como Alemania, Holanda o Francia, impusieron límites de edad a su aplicación.

En Reino Unido, donde se han administrado más de 18 millones de dosis de este inmunizante, siete personas que la recibieron murieron de coágulos sanguíneos, de un total de 30 casos identificados hasta ahora, indicó el sábado el regulador británico de medicamentos.

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