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La policía de Chile investiga el asesinato este martes de un joven en la región mapuche en el sur del país, pero el gobierno la vinculó a "grupos organizados" presuntamente responsables de un nuevo ataque incendiario en la zona.

De acuerdo a la Policía de Investigaciones (PDI), un grupo de encapuchados atacó un complejo de cabañas en la región del Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, obligando a las personas en su interior a salir, para posteriormente prender fuego a los edificios.

Los asaltantes robaron dos vehículos para emprender la huida tras incendiar las cabañas, en el sector de Cañete, dentro de la zona en conflicto por años entre comunidades indígenas de etnia mapuche y empresas forestales.

A seis kilómetros del incendio provocado, un joven murió de un disparo en la cabeza tras un "pequeño altercado" con unos encapuchados, según relató a la prensa el prefecto de la PDI, Carlos Días.

"La policía se encuentra investigando la conexión del primer hecho con el segundo y el lamentable fallecimiento", dijo el uniformado.

Sin embargo, el ministro del Interior, Víctor Pérez afirmó en Santiago que los encapuchados del ataque incendiario fueron los mismos que mataron al joven de 21 años, atribuyéndolo a un nuevo ataque de grupos radicales organizados en la zona.

"La violencia la tenemos que descartar; aquí hay grupos organizados. Este grupo venía de asaltar dos o tres cabañas, de sacar familias (...) hay grupos que lo que quieren es instalar una política de terror", indicó Pérez.

En la jornada también se anunció por parte del gobierno la creación del 'Comité Wallmapu' (nombre con el que los indígenas llaman al territorio que consideran ancestral) para avanzar en medidas concretas que destraben el aumento de la violencia en la zona.

Grupos radicales mapuches se han atribuido ataques a camiones y maquinaria forestal en el marco de sus reivindicaciones de tierras que consideran suyas por derechos ancestrales, pero también hay denuncias de autoataques y montajes.