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El oficialista Partido Democrático Revolucionario (PRD), del presidente de Panamá Laurentino Cortizo, fue multado con 50.000 dólares por una reunión de sus diputados en un restaurante, que generó indignación en un país sacudido por la pandemia del nuevo coronavirus.

La multa fue impuesta por "infringir las normas" decretadas por el gobierno para tratar de frenar la expansión del virus, indicó el Ministerio de Salud.

El restaurante donde se produjo la reunión también fue multado con 50.000 dólares "por infringir las mismas normas sanitarias", agregó el ministerio en un comunicado.

El jueves, una veintena de diputados del PRD (socialdemócrata) se dio cita en un restaurante de Ciudad de Panamá para discutir la elección del próximo órgano directivo de la Asamblea Nacional (parlamento).

La reunión, en la que estuvo presente la ministra de Trabajo, Doris Zapata, se produjo pese a la cuarentena que rige en la capital panameña, donde los restaurantes deben estar cerrados al público.

Además, hombres y mujeres solo pueden salir dos horas diarias en días diferentes, lo que fue incumplido en la reunión.

"Si van a encerrar al pueblo en su casa pasando hambre, quebrando empresas y destruyendo empleos, al menos prediquen con el ejemplo", criticó el presidente del opositor partido Cambio Democrático, Rómulo Roux.

"Comprendemos la reacción que se ha generado por tal acontecimiento, que se prestó para causar indignación y malestar, razón por la cual asumimos la responsabilidad y pedimos disculpas", dijo el secretario general del PRD, Pedro Miguel González.

Unos 200 manifestantes cercaron el restaurante tocando pailas y gritando consignas contra los legisladores.

Panamá es el país más afectado en Centroamérica por el Covid-19, con 475 muertos y más de 23.000 contagios, para una población de cuatro millones de habitantes.

Durante las últimas semanas se han producido varias protestas pequeñas contra el manejo de la crisis por parte del gobierno y por presuntos casos de corrupción en la construcción de un hospital modular y la fallida compra millonaria de respiradores y alcohol en gel.

Hay "un nivel de corrupción que no tiene nombre", dijo a la AFP Samantha Acrich, una de las personas que se manifestó contra los diputados.