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El abogado sudafricano George Bizos, fallecido este miércoles a los 92 años, fue un activista de derechos humanos que defendió al héroe antiapartheid Nelson Mandela, del que se hizo amigo tras librarlo de la pena de muerte.

La larga carrera de este jurista está ligada a la historia política reciente de Sudáfrica.

Durante los años de opresión de la mayoría negra, este abogado blanco defendió a los principales activistas del Congreso Nacional Africano (ANC) que luchó contra el régimen del apartheid. Cuando el régimen blanco estaba a punto de caer, él participó en la elaboración de la nueva Constitución democrática del país.

Y, una vez que se abolió el apartheid, contribuyó a crear la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, encargada de investigar los crímenes políticos del antiguo régimen.

"Si George Bizos no hubiera sido abogado, habría sido un actor digno de recibir un Óscar", estimó el arzobispo y premio nobel de la paz Desmond Tutu.

Amigos para siempre 

El abogado de origen griego se unió en 1963 al equipo jurídico encargado de defender a una decena de directivos del ANC, entre ellos Mandela, en el llamado juicio de Rivonia.

Se les acusaba de sabotaje y se enfrentaban a la pena de muerte. La mayoría fueron condenados a cadena perpetua.

A Bizos se le atribuye la estrategia adoptada por Mandela, quien había hecho un alegato en forma de profesión de fe que se hizo famoso.

"He acariciado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas vivan juntas en armonía con igualdad de oportunidades", dijo el jefe del ala armada del ANC. "Es un ideal por el que espero vivir y que espero alcanzar. Pero, de ser necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir".

El abogado aconsejó a su cliente que añadiera "de ser necesario" para evitar que el régimen viera en sus declaraciones una incitación a convertirse en mártir y lo condenara a muerte.

Siguió defendiendo a Mandela durante los 27 años que pasó tras las rejas, convirtiéndose en uno de sus mejores amigos.

Los dos hombres se conocieron en la Facultad de Derecho en Johannesburgo en la década de 1950, y trabajaron juntos como abogados.

En 1993, Bizos viajó a Oslo cuando Mandela recibió el Premio Nobel de la Paz. También se le encomendó la difícil tarea de ejecutar el testamento del ex presidente sudafricano, fallecido en 2013.

En su autobiografía "El largo camino hacia la libertad", Mandela lo describió como "un hombre compasivo y a la vez con un espíritu perspicaz".

"Tomar la palabra" 

Bizos nació en 1927 en Grecia y en 1941, cuando era un adolescente, llegó a Sudáfrica con su padre para huir de su país, ocupado por los nazis.

Más tarde, como abogado, se especializó en los casos que sacaban de quicio al Gobierno del apartheid.

Después del juicio de Rivonia defendió a la familia de Steve Biko, quien murió en 1977 por palizas de la Policía del régimen racista, y a la del líder comunista Chris Hani, asesinado en 1993.

Anunció que se jubilaba varias veces. Pero le costaba soltar una profesión que amaba.

En 2003 defendió a Morgan Tsvangirai, líder del principal partido de la oposición en Zimbabue, que fue acusado de traición contra el entonces presidente Robert Mugabe. El opositor fue absuelto.

"Sea cual sea la opresión ejercida por un régimen, el tribunal es el último lugar donde una persona oprimida puede tomar la palabra", explicaba Bizos.

Después de la muerte a tiros de 34 mineros en 2012 en Sudáfrica, el viejo abogado volvió a vestir la toga para defender a las familias de las víctimas de la peor masacre cometida por la Policía desde el final del apartheid.