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Una ciudad de Michigan y una cámara empresaria acordaron pagar 40.000 dólares para resolver el caso de un niño de siete años que fue esposado durante una actividad extraescolar en 2015. 

El niño, que presenta Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) había pateado un carrito y corría por unas graderías cuando se llamó a la policía. Un agente le esposó las manos a la espalda y lo dejó así durante más de una hora porque no tenía la llave, de acuerdo con la demanda presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) de Michigan en nombre del niño y su madre.

"Lo que sucedió... es muy alarmante y no queremos que otro niño de Flint tenga una experiencia similar", dijo Mark Fancher, de ACLU, el martes. Flint y la Cámara de Comercio de Flint & Genesee pagarán 20.000 dólares cada uno, según el acuerdo presentado la semana pasada en un tribunal federal. 

Las restricciones físicas solo se utilizarán como último recurso y se alentará a los agentes de policía a no inmiscuirse en asuntos de disciplina escolar, dijo ACLU.

 El caso es similar a uno que fue denunciado la semana pasada por una madre en la ciudad de Cayo Hueso, en Florida. Bianca Digennaro acusó a efectivos de la policía local de arrestar a su hijo de 8 años también con TDAH y tratarlo como un criminal, luego de que su profesora lo acusara de agresión.

 "Mi hijo tiene una discapacidad y las autoridades intentaron convertirlo en un delincuente a los 8 años", dijo la mujer, quien en la oportunidad anunció una demanda de derechos civiles contra las autoridades escolares, policiales y judiciales de Cayo Hueso. (EMOL)