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La larga cadena de accidentes con fuegos pirotécnicos, un comercio que mueve $us 10 millones mensuales en todo el país,  enluta nuevamente a México por la explosión de un depósito de pirotecnia en una zona rural del estado de Puebla (centro) que provocó 14 muertos, de los cuales 11 son menores de edad. 

"Algunos de los lesionados fueron trasladados a la capital poblana durante la noche del lunes y la madrugada de ayer, y suman al momento 14 muertos y 22 lesionados", dijo ayer el secretario general del gobierno de Puebla, Diódoro Carrasco, en una entrevista con la radio Cinco Radio.

El incidente ocurrió en la comunidad de San Isidro, en el municipio de Chilchotla, a unos 270 kilómetros de Ciudad de México, muy cerca del límite con el estado de Veracruz (este).

El gobierno poblano explicó en un comunicado que la explosión sucedió durante los preparativos de la fiesta parroquial de la comunidad, que se celebra el 15 de mayo y en la que los niños suelen tener un papel protagonista. "Un grupo de personas convivía dentro de la casa donde se almacenaba el material pirotécnico a usarse en los festejos. Un cohete lanzado por gente que se encontraba en el exterior cayó justo en el material pirotécnico, provocando la explosión que derribó la construcción", precisó, según la agencia AFP.

Luego de la tragedia, el coordinador nacional de Protección Civil de México, Luis Felipe Puente, dijo que se trabajará para emitir una norma que vigile el manejo de los artefactos pirotécnicos, a fin de evitar accidentes. Puente aseguró, en conferencia de prensa, que ha "girado instrucciones" para que "a partir de este momento se hagan los análisis necesarios" con el objetivo de proteger a la ciudadanía que adquiere, traslada y resguarda estos artilugios, de acuerdo a la agencia EFE.

El presidente Enrique Peña Nieto extendió por Twitter sus "condolencias para los familiares y vecinos de quienes perdieron la vida en el trágico accidente". "Lamento el fallecimiento de personas por la explosión accidental durante los preparativos de la fiesta patronal de San Isidro, Chilchotla", tuiteó.

La historia se repite
El mercado de fuegos artificiales de San Pablito de Tultepec, el más grande del país y cercano a la capital, se convirtió en un infierno hace casi cinco meses, el 20 de diciembre de 2016. Un total de 42 personas murieron y 70 fueron heridas cuando la zona bullía de clientes en busca de fuegos artificiales para  Navidad.

La investigación apunta a que un cohete se encendió dentro del mercado, desatando un estallido en cadena de toneladas de pólvora. 

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