Escucha esta nota aquí

Brasil vivió este domingo, por tercer día consecutivo, una nueva jornada de protestas contra el racismo por el asesinato a golpes de un cliente de color a manos de dos guardias de seguridad de un supermercado en la sureña Porto Alegre.

El epicentro de esta nueva jornada de manifestaciones fue la región metropolitana de Río de Janeiro, donde decenas de activistas de colectivos antirracistas se movilizaron hasta las sedes de la red francesa de supermercados Carrefour en la zona norte de la ciudad y en el municipio de Sao Gonçalo, donde el tránsito fue interrumpido.

Las dos protestas, con personas portando carteles con mensajes contra la discriminación racial, como el ya mundialmente conocido "Vidas negras importan", se realizaron de manera pacífica y estuvieron acompañadas por contingentes de la Policía Militarizada y del Batallón Especial de Control a Multitud.

Otras protestas reunieron a varias decenas de personas reclamando el boicot a Carrefour en varios puntos del país, como Salvador de Bahía (noreste), o Santos (sureste). Distintas concentraciones de este tipo ya se habían celebrado el viernes y el sábado.

El brutal asesinato frente a su esposa y otros clientes del soldador Joao Alberto Silveira Freitas, de 40 años y conocido como Beto, evocó otras asociadas al racismo, como la del estadounidense George Floyd a manos de dos policías blancos en mayo y que dio la vuelta al mundo.

Las duras imágenes que muestran a la víctima siendo acribillada a puñetazos por uno de los vigilantes en el estacionamiento, mientras el otro le sujeta, impresionaron a Brasil, donde se celebraba el viernes el Día de la Conciencia Negra.