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Turquía inició este sábado nuevas maniobras militares en el Mediterráneo oriental, que deben durar dos semanas, en un contexto de tensiones entre Ankara y Atenas en una zona marítima rica en hidrocarburos.

En una nota de información marítima (Navtex) publicada el viernes por la noche, la Marina turca indicó que efectuaría "ejercicios de tiro" del 29 de agosto al 11 de septiembre en una zona situada frente a las costas de la ciudad de Anamur (sur de Turquía), al norte de la isla de Chipre.

Ankara ya había anunciado el jueves que se llevarían a cabo ejercicios de tiro el martes y el miércoles en un sector situado más al este.

Estas maniobras militares tienen lugar en plena espiral de tensiones en el Mediterráneo oriental, donde el hallazgo estos últimos años de importantes reservas de gas ha reavivado un contencioso territorial entre Turquía por un lado y Grecia y Chipre por otro.

Esta semana, Ankara y Atenas han efectuado maniobras rivales que han suscitado preocupación entre los países europeos.

El viernes, el ministerio turco de Defensa afirmó que aviones de caza de Ankara habían interceptado seis aparatos griegos que se acercaban a una zona donde está desplegado un buque de prospección turco, lo que les obligó a regresar.

Es justamente este navío de prospección desplegado en aguas reivindicas por Grecia el 10 de agosto el que ha desatado la escalada entre los países vecinos.

La Unión Europea amenazó el viernes con aplicar nuevas sanciones a Turquía si no se avanzaba en el diálogo entre Ankara y Atenas.

"El hecho de que la UE llame al diálogo, por un lado, y prepare otros planes, por el otro, refleja una falta de sinceridad", reaccionó el sábado el vicepresidente turco Fuat Oktay. "Controlamos el lenguaje diplomático, pero Turquía no dudará en hacer lo necesario para defender sus intereses", zanjó.