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Los partidarios de la oposición en Bielorrusia se congregaron el martes, en una décima jornada d protestas, frente al sitio donde se encuentra encarcelado el marido de su líder, Svetlaka Tijanóvskaya, que denunció un "sistema podrido".

Desde la cuestionada elección del 9 de agosto, la presión es incesante sobre el presidente Alexandre Lukashenko, de 65 años, en el poder desde 1994.

Declarado vencedor con un 80% de los votos, se enfrenta a manifestaciones diarias y a un movimiento de huelga que afecta cada vez más a industrias vitales para la economía del país.

Las 200 personas que se acercaron este martes al centro de detención N°1 de Minsk le desearon un feliz cumpleaños a Serguei Tijanovski, de 42 años, y exigieron su liberación.

Tijanovski está acusado de "turbar el orden público" y puede ser condenado a varios años de prisión.

Detenido desde el 29 de mayo, este conocido bloguero había presentado su candidatura en la presidencial contra el jefe del Estado Alexandre Lukashenko. Tras ser arrestado e impedido de ser candidato su esposa asumió la candidatura.

Desde Lituania, donde está refugiada junto a sus hijos, Svetlana Tijanóvskaya, de 37 años, denunció en un video publicado en YouTube las acusaciones contra su marido calificándolas de "montaje" para que "se calle y no participe en la campaña electoral".

"Todas las flagrantes injusticias y esta arbitrariedad nos muestran cómo funciona este sistema podrido, en el que una persona controla todo" declaró Tijanóvskaya. "Una persona mantiene al país sometido al miedo desde hace 26 años. Una persona ha robado la elección a los bielorrusos".

Cumbre de la UE sobre Bielorrusia 

Svetlana Tijanóvskaya, profesora de inglés de formación, dijo el lunes  estar dispuesta a "asumir sus responsabilidades" para gobernar, volvió a rechazar los resultados de la elección e instó al jefe del Estado a dejar el poder.

Un "consejo de coordinación" para la transición del poder ha sido formado con tal efecto por la oposición. Su primera reunión se celebra este martes, según la opositora Maria Kolesnikova. Está integrado entre otros por Svetlana Aleksiévich, premio Nobel de literatura.

Tras la elección del 9 de agosto, cuatro noches de manifestaciones habían sido reprimidas por la policía, dejando al menos dos muertos, decenas de heridos y más de 6.700 detenidos, muchos de los cuales denunciaron golpes y torturas.

La oposición congregó el domingo a más de 100.000 personas en la mayor manifestación de la historia del país, y lanzó un llamado a la huelga que ha sido seguida por varias industrias importantes del país.

Otra manifestación fue organizada el martes en apoyo al teatro académico de Estado de Minsk, cuyo director Pavel Latushko, también exministro de Cultura, fue destituido por haber llamado públicamente a nuevas elecciones y a una salida del poder de Lukashenko.

El diario Komsomolskaya Pravda indicó por su lado tener dificultades para hacer imprimir su edición sobre la histórica manifestación del domingo, que tendrá un día de retraso.

Por su lado, un desafiante Lukashenko repitió el lunes que no tiene planes de dejar el poder. "Nunca haré algo bajo presión", declaró. 

Este martes, el presidente entregó más de 300 medallas a miembros del ministerio del Interior "por un servicio impecable".

El miércoles, los líderes europeos celebrarán una cumbre extraordinaria por videoconferencia para discutir la crisis en Bielorrusia, en la que se podrían ampliar sanciones ya adoptadas por la UE la semana pasada.

Bielorrusia fue además tema de una llamada telefónica este martes entre el presidente ruso Vladimir Putin y la canciller alemana Angela Merkel. 

Alemania sostiene que el gobierno bielorruso debe "renunciar a la violencia" y a dialogar con la oposición. Rusia a su vez advirtió contra "cualquier intento de injerencia extranjera" y abogó por una "normalización rápida de la situación".