Escucha esta nota aquí

El policía estadounidense Christopher Manney que mató a un hombre negro en Milwaukee, tras disparar 14 veces contra él en abril, no será acusado, indicó este lunes el fiscal John Chisholm, quien estimó que el uniformado actuó en defensa propia.

El policía acudió al parque luego de que empleados de una cafetería llamaran para quejarse de Dontre Hamilton, de 31 años, quien aparentemente era un indigente que dormía cerca del local.

Según Manney, quien fue despedido, se desató una pelea cuando estaba inspeccionando a Hamilton y perdió el control de su bastón, lo cual le motivó a desenfundar su arma y disparar.

"Basados en toda la evidencia y el análisis presentados en este reporte, llegué a la conclusión de que el uso de la fuerza del oficial Manney en este incidente fue justificado en defensa propia, y esa defensa no puede ser establecida como base para acusarlo de un crimen", expresó Chisholm.

Manney es otro de los policías blancos que no ha sido acusado después de violentos incidentes en los que han muerto afroamericanos y que detonaron las protestas de las últimas semanas en Estados Unidos contra la impunidad de uniformados blancos.

Alcalde pide tregua a manifestantes

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, pidió este lunes, postergar las protestas y las críticas de policías hacia su persona hasta que se supere la conmoción causada por el asesinato a sangre fría de dos policías, el pasado sábado.

"Encontraremos la forma de unirnos", afirmó De Blasio en un acto público en una asociación deportiva policial, dos días después de que los agentes Rafael Ramos y Wenjian Liu murieran por los disparos que les hizo Ismaaiyl Brinsley en el distrito de Brooklyn.

Los sindicatos de la Policía de Nueva York criticaron en duros términos al alcalde al sentir que no respaldaba lo suficiente a los agentes, especialmente a raíz de las críticas veladas que lanzó por el caso de Garner.

Antes de la doble muerte del sábado, el asesino de los policías, de raza negra, dijo en mensajes en redes sociales que pensaba realizar un ataque en venganza por la muerte de Eric Garner y Michael Brown, dos afroamericanos muertos cuando eran arrestados por policías blancos, ninguno de los cuales fue acusado por esos sucesos.