Escucha esta nota aquí

Los talibanes paquistaníes reivindicaron este sábado la muerte de dos policías que protegían a un equipo de vacunación contra la polio en el noroeste de Pakistán, mientras que las autoridades solo reconocen un fallecimiento, dos días después de que el grupo pusiera fin a un alto el fuego con el Gobierno, en el que los talibanes de Afganistán figuraban como mediadores.

"Hoy, los combatientes del Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP, el principal grupo talibán paquistaní) mataron a dos policías en la zona de Chadrar", en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa, dijo en un comunicado un portavoz de la formación, Muhammed Khurasani, quien confirmó a la agencia EFE que se trata del primer ataque tras el término unilateral de la tregua acordada hace un mes.

Las fuerzas de seguridad informaron que el ataque ocurrió la mañana de este sábado, luego de que comenzara una campaña de vacunación contra la polio que se extendería por cinco días. Dos hombres en moto dispararon contra los policías que acompañaban a dos mujeres que querían vacunar a unos niños en el distrito de Tank.

Contra los vacunadores

"Los atacantes abrieron fuego de forma indiscriminada, matando a un policía e hiriendo a otro", declaró Sajad Khan, policía del distrito. Los autores del crimen huyeron del lugar sin que pudieran ser atrapados. Los talibanes rompieron el cese de las hostilidades acusando al gobierno paquistaní de incumplir la promesa de liberar a más de un centenar de combatientes presos.

Los talibanes paquistaníes, un movimiento diferente a los nuevos dirigentes de Afganistán, pero inspirado en la misma ideología y con una larga historia en común, sumieron a Pakistán en un periodo de intensa violencia tras su formación en 2007. En 2014 el gobierno paquistaní logró reducir la fuerza militar del grupo, y ahora Islamabad lucha para impedir su regreso, impulsado por la victoria de los islamistas radicales al otro lado de la frontera.

Según datos emitidos por el Instituto de Estudios para la Paz de Pakistán, el TTP llevó a cabo 95 ataques en total el año pasado, en los que murieron 140 personas. Los ataques armados de grupos integristas dirigidos a vacunadores contra la polio y sus escoltas son frecuentes en Afganistán y Pakistán, los dos últimos países donde la poliomielitis sigue siendo endémica.

Comentarios