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La pandemia del coronavirus sigue azotando al mundo y además de casi 16 millones de contagios y más de 640.000 muertos, deja una estela de penurias y desconfianza.

Brasil es el país latinoamericano más afectado por el Covid-19 con casi 2,4 millones de contagios y más de 86.000 decesos, pero el azote es muy desigual en este territorio de 212 millones de habitantes. En algunos países apenas comienza y en otros se estabilizó tras dejar miles de muertos.

Por primera vez desde que surgió la pandemia, esta semana se diagnosticaron más de 280.000 de contagios en el mundo en 24 horas, cifra que obliga a los gobiernos a intensificar las restricciones y que generan desconfianza en las autoridades, según un estudio divulgado el sábado.

"En muchos países el apoyo a los gobiernos está cayendo este mes", subrayó el informe de la consultora Kekst CNC, que destacó que los encuestados de países como Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, Suecia y Estados Unidos creen que las cifras oficiales son menores a las reales.

Temor al desconfinamiento

En América Latina y el Caribe, donde los casos superan los 4,2 millones y los muertos arañan los 180.000, algunos países iniciaron un desconfinamiento paulatino, como Perú, mientras otros, como Chile, lo harán a partir de la semana entrante en siete comunas de Santiago.

Ecuador, que este sábado superó los 80.000 casos, extendió hasta mediados de agosto el estado de excepción que rige desde marzo para frenar el virus. No obstante, desde medidos de mayo empezó a aligerar las medidas.

En otros países la pandemia ahonda la crisis política, como en Bolivia, donde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) volvió a aplazar las elecciones -para el 18 de octubre- atizando una compleja situación.

En Argentina, la semana próxima se iniciarán pruebas clínicas en pacientes usando una solución hiperinmune a base de suero de caballos, informó en un comunicado la compañía biotecnológica Inmunova.

Los eventos y festividades se siguen anulando en el mundo. En Rio de Janeiro, Brasil, canceló la tradicional fiesta de fin de año que congrega a millones de personas en la playa de Copacabana para asistir al lanzamiento de fuegos de artificio, y en Sao Paulo se canceló el carnaval de 2021. Sin embargo, el presidente Jair Bolsonaro parece estar superando la enfermedad.

En Estados Unidos, donde ya hay más de 145.000 fallecidos y más de cuatro millones de contagios, la epidemia no decae, si bien algunos funcionarios observan una leve merma en los casos. Los más golpeados ahora son los estados del sur y oeste del país, entre ellos Texas que este sábado fue golpeado por el huracán Hanna.

Europa y Asia: emergen los rebrotes

Los rebrotes en Europa, que supera los tres millones de contagios y 207.000 muertos, llevaron a la OMS a advertir su "preocupación" y a instar, "si la situación lo exige" a "introducir medidas más estrictas".

Reino Unido se unió a Francia, Alemania y Austria para obligar el uso del barbijo en lugares públicos cerrados y realizar más pruebas de diagnóstico. Rebrotes en España, especialmente en las regiones de Aragón y Cataluña, llevaron a que Francia y Noruega volvieran a imponer restricciones a quienes llegan desde la península.

Francia exige ahora pruebas obligatorias de diagnóstico a viajeros provenientes de 16 países, entre ellos Estados Unidos y Brasil, los dos más afectados del mundo, y Perú, el segundo con más contagios en América Latina.

Asia también es una fuente de preocupación porque están emergiendo nuevos focos de contagio.

Corea del Norte, que aseguraba que no tenían ningún caso, dijo que detectó un primer caso "sospechoso", mientras Corea del Sur informó de su mayor cifra de casos en casi cuatro meses y Vietnam detectó el primer contagio por transmisión local en 100 días.