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Su relación con Cristina Kirchner y Juan Grabois. La preocupación por lo que pasa en la Argentina. El aborto y la propiedad privada. A todos esos temas se refirió el Papa Francisco en una carta privada que envió a un grupo de exestudiantes que tuvo en la década del 60 en el Colegio de la Inmaculada Concepción, de Santa Fe, con los cuales mantiene desde entonces un vínculo cercano que con el paso del tiempo se convirtió en amistad.

El texto, a cuyo manuscrito accedió el diario argentino Clarín, fue enviado por el Sumo Pontífice en las últimas horas. Es en respuesta a una misiva que dos días antes había recibido por mail de sus ex alumnos, en la cual estos le plantearon su inquietud por la situación política de la Argentina.

"Queridos amigos, gracias por el correo. Me alegró mucho recibirlo y también me hace feliz que estén tan inquietos por el bien de la Patria. El amor a la Patria es un valor fundamental, indica amor a los padres de la Patria, amor a las tradiciones, amor al pueblo de la Patria. A veces pienso (mirando a algunos países de Europa) que aparece, más que el amor a la Patria, el amor a la 'empresa' que lleva adelante el país... y cuando ves esto me viene a la mente el poema de Jorge Dragone: 'Se nos murió la Patria'", comienza el texto de Francisco.

Y continúa en tono intimista: "Les tengo que confesar que no estoy al tanto de todo lo que pasa allí, en detalle. La Secretaría de Estado me pone al tanto de la marcha de los países una vez por semana. Lo hacen bien y con reuniones. Allí me entero de las cosas de Argentina y confieso que algunas me preocupan".

En su correo, los ex alumnos que Jorge Bergoglio tuvo durante su paso como maestro de Literatura en el colegio santafesino durante 1964 y 1965, le habían dicho que Cristina Kirchner usa políticamente su "supuesto apoyo incondicional" incluso para "escapar a los juicios que la acechan debido a los delitos que ha cometido su familia".

Además, le advirtieron que la vicepresidenta "está tratando de alterar todo el sistema judicial en su provecho" y que "los poderes constitucionales no están funcionando en la Argentina". En ese marco, le pidieron que considere "la posibilidad de expresar claramente que no apoya los desmanes institucionales que está cometiendo la Sra. Cristina, relegando vilmente a un lamentable papel servil a quien ocupa el cargo de Presidente de la Nación, con quien tuviste tan buen entendimiento".

Sobre este punto, el Papa les contesta: "Dos veces mencionan mi relación (cercanía, amistad) con la Sra. de Kirchner. La última vez que tuve contacto con los dos ex Presidentes (ella y el Ing. Macri) fue cuando estaban en sus funciones. Después de eso no tuve ningún contacto con ellos".

Y agrega: "Es verdad que el término 'soy muy amigo de' o 'estoy en contacto habitual con' es muy de 'la fachada' porteña, y no es la primera vez que siento decirles (bromeando les diría que nunca tuve 'tantos amigos' como ahora)".

"No tengo correspondencia con los políticos; solo alguna vez recibo cartas de gente que está en la política, pero muy pocas; y mi respuesta es sin mezclarme en la lucha política de cada día, sino más bien pastoral y de buena educación", afirma Francisco en otro tramo de su carta.

Sus ex alumnos también le preguntaron si Grabois cuenta "realmente" con su respaldo, como dice, ante las tomas de tierras que promueve.

"El Dr. Grabois, desde hace años, es Miembro del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral. Respecto a lo que afirman que dice (que es mi amigo, que tiene contacto conmigo, etc.) les pido un favor, que para mí es importante. Necesito copia de las declaraciones en las que afirma eso. Me ayudará mucho recibirlas", puntualizó Francisco.

Y marcó su punto de vista sobre el derecho a la propiedad privada, respecto de lo cual esta semana había señalado que es "secundario" y que "la tradición cristiana nunca lo reconoció como absoluto e intocable".

"No hago otra cosa que repetir la Doctrina Social de la Iglesia. Es verdad que algunos toman esos dichos para reformarlos o interpretarlos según su punto de vista. San Pablo VI y San Juan Pablo II, al respecto, tienen algunas expresiones todavía más duras", remarcó. Y recordó la frase de un obispo: "Cuando me ocupo de los pobres dicen que soy un santo; pero cuando pregunto por la causa de tanta pobreza me dicen comunista”.

En su carta privada, el Papa también se refiere al aborto, cuyo proyecto de legalización se está tratando por segunda vez en el Congreso, impulsado por Alberto Fernández.

"El asunto del aborto no es un asunto primariamente religioso, sino humano, un asunto de ética humana previo a cualquier confesión religiosa. Y sugiero que se hagan dos preguntas: 1) ¿Es justo eliminar una vida humana para resolver un problema? Y 2) ¿Es justo alquilar un sicario para resolver un problema? Me causa gracia cuando alguien dice: ¿Por qué el Papa no envía a la Argentina su opinión sobre el aborto? Pues la estoy enviando a todo el mundo (incluso a Argentina) desde que soy Papa", enfatiza.

En otro párrafo, Francisco sostiene que muchas veces sus opiniones llegan distorsionadas a la Argentina y culpó de eso a los medios.

"En general allí no se sabe lo que digo habitualmente..., se sabe lo que dicen que digo, y esto gracias a los medios los cuales, bien sabemos, responden a intereses parciales, particulares o partidistas", consideró.

En el final de la carta, el Sumo Pontífice les dedica cálidas palabras a sus exestudiantes y actuales amigos. "Me detuve varias veces en las firmas... y los recordaba uno a uno. ¿Alguno de ustedes ya es bisabuelo? Y retrocedía hacia los años 64-65 y con mucho cariño acariciaba imágenes 'llegadoras' al corazón mientras, casi inconscientemente, se imponía el fraseado del 'Brindis', de Gerardo Diego. Para mí esto es volver a las fuentes también".

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