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La policía evacuó este miércoles a 1.500 migrantes instalados en un campamento improvisado a las puertas de París, un operativo que responde a la promesa del gobierno de desmantelar estos sitios insalubres que se multiplican desde hace algunos años en la capital francesa.

Los migrantes fueron llevados a bordo de autobuses a centros de acogida o gimnasios vacíos en la región parisina, indicó a la AFP la prefectura de policía de París.

"Este operativo es la continuación lógica de todos aquellos que hemos llevado a cabo desde hace varios meses", dijo a la prensa el prefecto de policía de París, Didier Lallement, que estuvo presente durante la evacuación.

La evacuación responde también a un imperativo sanitario en momentos en que las autoridades luchan por evitar un segundo brote de Covid-19.

Los migrantes que se habían instalado en este campamento en plena calle son mayoritariamente hombres, que vienen de los países que forman parte del Cuerno de África -  Etiopía, Somalia, Yibuti y Eritrea - o de Afganistán.

"Están agotados, para algunos es la décima evacuación. Saben que van a ser llevados a gimnasios y la mitad van a estar esta misma noche en la calle nuevamente", lamentó Silvana Gaeta del colectivo Solidarité Migrants Wilson.

Después de haber dudado sobre si subirse o no a uno de los autobuses, Ismaël Fatah aguarda pacientemente su turno para embarcar en uno de los vehículos. 

"Es la cuarta vez que me instalo en un campamento, la vida es dura en Francia, no me esperaba esta acogida. Mi país está en guerra, no tengo otra opción", explicó a la AFP este joven padre de familia de 29 años, que viene de Sudán y cuyo hijo nació en Francia.

El campamento de Aubervilliers es uno de los muchos que han surgido en las calles de París y sus alrededores desde el inicio de la crisis migratoria en 2015.

Muchos de los migrantes que forman estos campamentos de tiendas de campaña huyen de la guerra o de la pobreza.