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Protestas en favor del pueblo mapuche y disturbios entre manifestantes y la Policía se registraron en Chile este lunes, cuando se conmemora el Día de la Raza por la llegada de los españoles a América el 12 de octubre de 1492.

Centenares de personas, entre ellos decenas de representantes de pueblos originarios y principalmente de los mapuche, participaron de la marcha denominada "resistencia mapuche" en la Plaza Italia, en el centro de Santiago. Iban vestidos con sus ropas e instrumentos musicales tradicionales llenando de color la primavera austral, que recibió la protesta con un sol radiante.

La manifestación inició su avance por la avenida Alameda, la principal arteria de la capital chilena, donde se produjeron disturbios con encapuchados que incendiaron paraderos del transporte público, destruyeron señales y lanzaron piedras a las fuerzas antidisturbios, según imágenes de AFPTV.

Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y carros lanza-agua, con los que lograron hacer retroceder a los manifestantes a las inmediaciones de plaza Italia, rebautizada por los chilenos como Plaza Dignidad durante las manifestaciones por demandas sociales que se registraron tras el estallido social que comenzó el 18 de octubre del año pasado y que dejó más de 30 muertos.

La protestas se realizan en esta fecha todos los años en apoyo a los mapuches, la mayor etnia chilena, que mantiene un conflicto histórico con el Estado al cual demanda tierras en el sur del país que consideran propias por derecho ancestral y que las autoridades entregaron a privados, principalmente empresas madereras.

La mayoría de las comunidades mapuche se encuentran en la región de la Araucania (sur) donde se han producido ataques incendiarios a predios privados y camiones, que han sido reivindicados por grupos extremistas que apoyan las demandas mapuche, pero donde también se han registrado autoataques para cobrar seguros y robos comunes.

La protestas se producen a una semana de que se cumpla un año del estallido social, y mientras los chilenos se preparan para el crucial plebiscito del 25 de octubre en el que decidirán si cambian o no la actual Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).