Escucha esta nota aquí

La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) proyecta la construcción de una nueva planta de amoníaco y urea en el país. Este anuncio fue realizado ayer en la reanudación de operaciones del complejo petroquímico de Bulo Bulo que entró en operaciones con el 70% de su capacidad instalada.

El presidente Luis Arce Catacora y las principales autoridades del sector hidrocarburífero anunciaron que se está estudiando este nuevo proyecto. La iniciativa está impulsada por los buenos precios de la urea en el mercado internacional.

Es más, Arce dijo que la actual planta de Bulo Bulo servirá como la base para crear una industria nacional de fertilizantes. Este anunció fue realizado en medio de un acto pomposo que resaltó la reanudación de las operaciones del complejo que estuvo paradodurante un año y nueves meses.

El acto también fue el escenario perfecto para seguir reforzando el relato de golpe de Estado que lleva adelante el Gobierno, para justificar los hechos violentos que se desencadenaron tras las fallidas elecciones de octubre de 2019.

Tanto Arce como el presidente de YPFB, Wilson Zelaya y el ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina, acusaron al anterior Gobierno de paralizar, por razones políticas, este proyecto.

Las tres autoridades, en efusivos discursos acusaron al gobierno de Áñez de realizar un “complot” y “un atentado” que buscaba destruir y desmantelar el proyecto insignia del Gobierno del expresidente Evo Morales.

Pero antes de los hechos ocurridos y en la presidencia de Evo Morales, esta planta tuvo cinco paralizaciones que generaron gran repercusión mediática, e incluso fueron admitidas por las autoridades de esa época.

Nueva planta

Después de un encendido discurso sostuvo que desde el Ministerio de Hidrocarburos se proyecta la construcción de una segunda planta de urea, que se sumará a la actual para desarrollar un complejo para la producción de otros fertilizantes que son demandados por los agricultores nacionales.

“Por eso es importante la Planta de Amoniaco y Urea, para incrementar la producción, reducir costos de producción y ser competitivos en el mercado (…). Por eso, pensamos en una segunda planta y hemos instruido al Ministerio de Hidrocarburos hacer los estudios de factibilidad”, anunció.

Incluso el jefe de Estado dijo que con lo perdido por el cese de operaciones, el país tendría recursos para financiar el 50% de un segundo complejo petroquímico

Según YPFB, por la paralización dle proyecto el país dejó de percibir más de $us 450 millones.

Henry Lapaca, gerente de Industrialización de YPFB, señaló que el país cuenta con experiencia para poder edificar otra planta de este tipo. Es más, aseguró que se harán los estudios para garantizar su construcción.

El ejecutivo señaló que la planta comenzará a operar a un 70% de su capacidad instalada e incrementará su producción de forma gradual hasta llegar al 100% de su potencial.

“En estos momentos estamos produciendo 1.500 toneladas al día; es decir, al 70% de su capacidad. Esto porque estuvo más de un año parada”, señaló Lapaca.

El presidente de YPFB, Wilson Zelaya, sostuvo que incluso operando a un 70% la planta es rentable debido principalmente al incremento del precio de la urea en el mercado internacional.

Asimismo, indicó que el valor de las exportaciones de este fertilizante será más rentable que la exportación de gas natural a Brasil, pese a que el insumo usado por su producción es subsidiado.

El precio del gas que usa esta planta llega a 0,90 centavos de dólar por millón de BTU.

“Este proyecto generará un precio de realización del gas natural mayor al precio actual de exportación. Vamos a contribuir a la valorización de nuestro gas”, dijo.

Además, reveló que el costo para la reanudación de las operaciones de esta industria superó los 53 millones de dólares.

La estatal tiene previsto generar ventas mensuales, tanto al mercado interno como externo, de 22 millones de dólares.

De acuerdo con los planes de Yacimientos, hasta septiembre de 2022 se tiene previsto producir 590.000 toneladas de urea, de las cuales 46.000 se destinarán al mercado interno, mientras que 391.000 se exportarán al mercado de Brasil, unas 125.000 a la Argentina, 22.000 a Paraguay y 6.000 a Perú.

Comentarios