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La Cámara de Diputados de Brasil aprobó este martes un polémico proyecto del ley que facilita la regularización de la tierras públicas ocupadas ilegalmente en Brasil.

Promovido por la poderosa bancada del agronegocio, aliada del presidente ultraderehista Jair Bolsonaro, el texto, que recibió 296 votos a favor y 136 en contra, deberá ser analizado y votado por el Senado.

El Proyecto de Ley 2633/20 es uno de los proyectos llamados por sus críticos "PL de las invasiones" que actualmente están en trámite en el Congreso.

El texto amplía la cantidad de tierras públicas ocupadas que pueden ser regularizadas sin inspección previa del estatal Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA): para ello bastará el análisis de los documentos y de una declaración del ocupante de que cumple la legislación ambiental.

"Dicen que es un proyecto que defiende la invasión de tierras. Pero en realidad busca combatirla. Son agricultores que viven el sueño de la tierra propia, pero no pueden vender con factura su propia producción cuando consiguen producir. Cualquier dueño de inmueble que no tiene escrituras es invisible para el estado brasileño", dijo el diputado Zé Silva, autor del texto.

Para la oposición y las organizaciones ambientalistas, el texto estimulará todavía más la invasión de tierras, hecha históricamente por madereros, mineros ilegales y explotaciones agropecuarias, y la deforestación, especialmente en la Amazonía.

En la mayor selva tropical del planeta, se han ocupado tierras durante décadas, pero en muchas ocasiones el Estado no reconoce como propietarios a los ocupantes .

"Al aprobar el PL de las invasiones, el recado que los diputados le pasan a los brasileños es que merece la pena invadir y deforestar la tierra pública. No hay nadie más feliz que un invasor de tierras en este momento, teniendo al gobierno y al congreso a su servicio", dijo en una nota Mariana Mota, coordinadora de políticas públicas de Greenpeace Brasil.

Este proyecto motivó a inicios de junio una amenaza de boicot por parte de supermercados de la Unión Europea y del Reino Unido contra productos del agronegocio brasileño.

En los últimos meses, el gobierno de Bolsonaro y sus aliados del agronegocio en el Congreso aceleran la tramitación de proyectos que según las oenegés amenazan el medio ambiente y los derechos de los indígena y que han motivado protestas en Brasilia. 

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