Escucha esta nota aquí

elmundo.es

Vladimir Putin ha cantado victoria contra la pandemia de coronavirus, anunciando que Rusia ve ya la luz al final del túnel sin haber tenido que parar su economía y ayudando a las empresas y familias. El presidente ruso ha denunciado este viernes que algunos países se niegan a comprar vacunas contra el Covid-19 por razones políticas.

"En la lucha contra la pandemia a escala global no hay ayudas significativas. O algo más absurdo: existen prohibiciones por motivos políticos a la compra de vacunas probadas, eficaces y confiables", denunció Putin, que en otro momento criticó la influencia mundial de EEUU: "Tienen la intención de frenar nuestro desarrollo"

Ante esta situación, el presidente ruso ha anunciado que ha ordenado a las autoridades de Rusia que preparen el terreno para que ciudadanos extranjeros se vacunen contra el Covid-19 en Rusia pagando una tarifa. El líder ruso hizo estas declaraciones en la sesión plenaria del 24º Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

Esto abriría la puerta al llamado 'turismo de vacunas' si Rusia abre de una vez sus fronteras. Según el director del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmitriev, (uno de los impulsores de la vacuna Sputnik V), podría ser a partir de julio de este año cuando Rusia comience a acoger a viajeros extranjeros interesados en ponerse alguna de las tres vacunas rusas que están en el mercado.

Tras la intervención de Putin se escucharon los discursos del canciller de Austria, Sebastian Kurz, y del emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad al Thani, a través de videoconferencia. En el foro también participaron los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y de Brasil, Jair Bolsonaro. Aprovechando el evento, Putin, junto con el argentino Fernández y el presidente serbio, Aleksandar Vucic, dieron inicio a la producción de la vacuna rusa Sputnik V en estos países.

Economía a salvo

El líder ruso aseguró que la economía y el mercado laboral de Rusia se están recuperando y acercando ya a los niveles previos a la crisis provocada por la pandemia. "Hemos podido evitar la caída drástica de ingresos. Hay problemas, pero hemos esquivado el desastre gracias a las ayudas a las familias y a las personas que perdieron su trabajo", presumió Putin.

El presidente también adelantó otra buena noticia para Moscú. El tendido del primer ramal del gasoducto Nord Stream 2 se ha completado con éxito: "Las obras del segundo ramal continúan. El resto de las obras, incluido el tramo marítimo, han concluido", desveló Putin entre aplausos. Añadió que Rusia estaba dispuesta a realizar proyectos similares con Europa, pero Putin espera que sus socios internacionales prioricen el beneficio y no la coyuntura política. La infraestructura ha sometido al gobierno alemán a críticas ante los abusos del gobierno de Putin contra la oposición.

"Estamos dispuestos a seguir desarrollando con nuestros socios europeos y de otros países proyectos similares de alta tecnología, y esperamos que la lógica del beneficio mutuo supere las barreras artificiales de la coyuntura política del momento", aseveró Putin al intervenir en la sesión plenaria del foro.

El Kremlin se ha erigido en garante de la identidad y la influencia rusa en lo que considera sus estados satélites, como Ucrania o Bielorrusia. Pero en sentido contrario prefiere que el resto de las naciones tengan un enfoque más pragmático con los proyectos rusos. Y que el debate sobre los derechos humanos en Rusia no empañe las posibilidades de alianzas energéticas o de otro tipo.

En ese ámbito, EEUU es el principal rival político. Por eso el mandatario ruso advirtió a los inversores que le escuchaban en el foro de San Petersburgo que si un día los productores de petróleo se niegan a los pagos en dólares, será un duro golpe para la divisa como moneda de reserva. Putin apuntó que Rusia no quiere politizar el posible rechazo al dólar, pero resaltó que el sistema financiero internacional requiere de múltiples monedas de reserva, no una sola.

Comentarios