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Tres semanas después de haber tomado las riendas de Afganistán, los talibanes desvelaron el martes parte de su futuro gobierno, que estará liderado por Mohammad Hasan Akhund.

Fundado en 1994 por el mulá Omar, el movimiento islamista siempre ha estado envuelto en un halo de misterio, incluso durante su anterior etapa al frente del país, de 1996 a 2001.

Este es un panorama de las nuevas caras del Ejecutivo afgano, que los talibanes prometieron que sería "inclusivo" y que será completado en los próximos días y semanas.

Mohammad Hasan Akhund, primer ministro 

Oriundo de Kandahar, el nuevo primer ministro afgano fue un colaborador cercano y consejero político del fundador del movimiento y jefe supremo, el mulá Omar.

Bajo el primer gobierno talibán, ejerció como viceministro de Relaciones Exteriores y como gobernador de la provincia de Kandahar, en el sur, cuna de los islamistas.

Según Naciones Unidas, Mohammad Hasan Akhund, cuyo nombre figura en la lista de sancionados del Consejo de Seguridad relacionados con "actos y actividades de los talibanes", se le conoce por haber sido uno de los "comandantes talibanes más eficaces".

El mulá Baradar, número 2 del Ejecutivo 

Abdul Ghani Baradar, que ocupará el segundo puesto dentro del nuevo gabinete, nació en la provincia de Uruzgán (sur) y se crió en Kandahar. Es uno de los cofundadores de los talibanes junto con el mulá Omar, cuya muerte, acaecida en 2013, fue ocultada durante años.

Como le ocurrió a muchos afganos, su vida se vio trastocada por la invasión soviética de 1979, que le llevó a hacerse muyahidín. Se cree que combatió junto al mulá Omar, que era tuerto.

Ambos habrían fundado los talibanes durante la guerra civil afgana de principios de los años 1990.

En 2001, después de la intervención de Estados Unidos y de la caída del régimen talibán, habría formado parte de un pequeño grupo de insurgentes dispuestos a firmar un acuerdo en el que reconocían al nuevo gobierno de Kabul. Una iniciativa que, sin embargo, fue rechazada por Estados Unidos, lo cual dio lugar a un nuevo capítulo de veinte años de guerra.

Baradar era el jefe militar de los talibanes cuando fue detenido en Karachi, Pakistán, en 2010. Fue liberado en 2018, bajo presión de Washington.

Escuchado y respetado por diferentes facciones talibanas, fue nombrado jefe de su oficina política, que tiene sede en Catar.

Lideró las negociaciones de Doha con los estadounidenses, que condujeron a la retirada de las fuerzas extranjeras de Afganistán, y en los diálogos de paz con el gobierno afgano, que no arrojaron frutos.

Regresó a Afganistán, concretamente a Kandahar, dos días después de que los talibanes tomaran el poder, y luego se trasladó a la capital.

Sirajuddin Haqqani, ministro de Interior

Hijo del famoso comandante de la yihad antisoviética Jalaluddin Haqqani, Sirajuddin ocupará el cargo de ministro de Interior.

Es uno de los tres vicejefes de los talibanes y jefe de la poderosa red que lleva su nombre.

La red Haqqani, fundada por su padre, está considerada "terrorista" por Washington, que asegura que es una de las facciones más peligrosas que se enfrentaron a las tropas afganas y de la OTAN en las dos últimas décadas.

La red suele utilizar kamikazes y se le atribuyen algunos de los ataques más violentos perpetrados en Afganistán en los últimos años.

También se la acusa de haber asesinado a altos cargos afganos y de haber secuestrado a occidentales, a los que habría liberado a cambio de rescates o de otros prisioneros. Es el caso del soldado estadounidense Bowe Bergdhal quien, tras haber sido raptado, fue puesto en libertad en 2014 a cambio de cinco detenidos afganos de la prisión de Guantánamo.

Conocidos por su independencia, su habilidad en el combate y su sentido de los negocios, los Haqqani están al frente de las operaciones talibanas en las zonas montañosas del este del país. Al parecer, tienen una fuerte influencia en las decisiones del movimiento.

El mulá Yaqub, ministro de Defensa 

Hijo del mulá Omar, Yaqub es el jefe de la poderosa comisión militar de los talibanes, que decidía la estrategia del movimiento en la guerra contra el gobierno afgano. Este martes fue designado ministro de Defensa.

Su ascendencia y sus vínculos con su padre, muy reverenciado como jefe de los talibanes, lo convierten en una figura unificadora dentro de un movimiento amplio y diverso.


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