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El conservador Partido Popular, del jefe del gobierno español saliente Mariano Rajoy, salió reforzado de las legislativas del domingo, según datos casi definitivos, pese a no obtener mayoría absoluta para gobernar en solitario. Un resultado muy similiar al de diciembre.

Con el 95,83% de los votos escrutados, el gubernamental PP (centroderecha) se mantiene como ganador de las elecciones generales de este domingo con 137 escaños (14 más que en 2015), seguido por PSOE con 85, aunque lejos de la mayoría absoluta del Congreso que se sitúa en 176 escaños.

Le sigue la coalición de izquierda Unidos Podemos con 72 escaños y los liberales de Ciudadanos con 32.

El Congresos de los Diputados, cámara que se encarga de elegir al presidente del Gobierno en España, está compuesto por 350 diputados y la mayoría absoluta se fija en 176 escaños.

Convocados a las urnas por segunda vez en seis meses, los españoles estaban llamados a romper el bloqueo político que mantiene a la cuarta economía de la Eurozona con un gobierno interino desde diciembre.

Sin embargo, los resultados con el 95,83% escrutado volvían a pintar un paisaje político con gran fragmentación entre cuatro formaciones.

"Voto por Rajoy porque prefiero lo malo conocido a lo malo por conocer", decía a la AFP Luis Fernández, un mediador social de 37 años, al acudir a las urnas en el popular barrio madrileño de Lavapiés.

El PP se queda no obstante lejos de la mayoría absoluta que le permitiría gobernar solo y necesitará buscar aliados.

El PSOE resiste
Buscará sin duda el apoyo del PSOE, que obtenía 85 escaños.
Pese a que su líder Pedro Sánchez, de 44 años, haya asegurando una y otra vez durante la campaña que no votaría por un gobierno conservador, la situación política podría llevarlo a permitir con su abstención un ejecutivo del PP en minoría.

De momento, Sánchez logró evitar la gran amenaza que pendía sobre su cabeza: que la coalición radical Unidos Podemos le arrebatase el liderazgo de la izquierda española.

Encabezada por el politólogo Pablo Iglesias, de 37 años, esta coalición formada por el partido antiausteridad Podemos, los ecocomunistas de Izquierda Unida y varias pequeñas formaciones regionales, sumó 72 diputados como en diciembre.

El "cambio" esperará
Tras años de drásticos recortes en políticas sociales que dispararon la desigualdad, muchos españoles confiaban en un fuerte ascenso de Unidos Podemos que lograse poner en cuestión la austeridad imperante en la UE, aliado a otras izquierdas europeas.

Sin embargo, sus aspiraciones se vieron frustadas y "el cambio" que tanto prometieron tendrá de esperar.
"Tenemos que decir que estos no son unos buenos resultados (...) para Unidos Podemos (...) ni para España, en la medida en que retrasan un proceso de cambio político para nuestro país", afirmó su portavoz Íñigo Errejón.

En el otro lado del espectro político, el PP hizo campaña presentándose como garante de "estabilidad" ante los desafíos que planteará la salida del Reino Unido de la Unión Europea, tras el resultado del referéndum británico del jueves. En un caluroso día de verano y con las vacaciones escolares ya iniciadas, una de las principales incógnitas de estos comicios había sido la participación. Una alta abstención habría beneficiado el PP. Sin embargo, la tasa fue prácticamente igual a hace seis meses (73%) y, no obstante, los conservadores salieron victoriosos.