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El Tribunal Administrativo Superior de Renania del Norte-Westfalia, con en Münster, informó que anuló la prohibición de ejercer la prostitución, emitida a raíz de la crisis por la pandemia de Covid-19. LA medida tiene efecto inmediato en ese estado federado de Alemania. La decisión es jurídicamente inapelable.

La prohibición total del trabajo sexual viola el principio de proporcionalidad, consideró el tribunal. A medida que ha avanzado la pandemia, las restricciones se han relajado gradualmente en casi todos los sectores. Para los magistrados, no está claro por qué los servicios sexuales, en cambio, permanecen completamente prohibidos. Con los contactos sexuales limitados a dos personas, el riesgo de cadenas de infección masivas es menor que en otros eventos que ya han sido aprobados.

Igual que un gimnasio o fiesta privada

El tribunal explicó que no quedó claro por qué el riesgo de contagio era considerado mayor que "en celebraciones privadas con hasta 150 personas, algunas de las cuales se caracterizaron por un ambiente animado con música, baile y consumo de bebidas alcohólicas". Como ejemplo, el tribunal también citó los estudios de fitness, donde también hay una mayor actividad respiratoria y, por lo tanto, mayores emisiones de aerosoles.

Según el Senado de Hamburgo, los cuatro estados del norte de Alemania acordaron una relajación gradual a partir del 15 de septiembre. Trabajan juntos para prevenir la migración a través de las fronteras nacionales.

Bajo ciertas condiciones, los servicios sexuales en burdeles registrados o en el marco de la mediación pueden tener lugar nuevamente. Esto incluye, entre otras cosas, la presentación de un concepto de higiene, el uso obligatorio de cubrebocas o mascarillas en todo momento, y la prohibición de beber alcohol. La práctica de la prostitución en vehículos y en eventos públicos con ese fin específico sigue prohibida.

La industria del sexo lleva mucho tiempo pidiendo una reapertura y advierte de las consecuencias de un cierre prolongado. Según este punto de vista, bajo las condiciones actuales la prostitución se desplaza a áreas no reguladas, donde las trabajadoras sexuales están mucho menos protegidas. Sólo la semana pasada, el "Pascha" de Colonia, uno de los burdeles más grandes de Europa, se declaró en quiebra. Varios estados federales, incluido Berlín, ya han vuelto a permitir la prostitución. En otros, los burdeles siguen cerrados.