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El ataque se produjo cuando un grupo armado "abrió fuego" contra los uniformados en un punto de control en la provincia de Parwan, al norte de la capital Kabul, explicó Hussain Shah, responsable de la policía en la zona. Los "talibanes también sufrieron bajas", agregó Wahida Shahkar, portavoz del gobierno regional.

Los talibanes no confirmaron su responsabilidad en este ataque, que se produce dos días después de que expirara un alto el fuego de tres días decretado por los insurgentes con motivo del fin del Ramadán y que fue respetado de domingo a martes.

Según la Comisión afgana independiente de derechos humanos, las víctimas civiles se redujeron en un 80% durante la tregua y pasaron de 30 a seis muertos y heridos diarios en promedio. Pero la violencia se ha reanudado con el fin de la tregua. El ejército afgano bombardeó y llevó un ataque terrestre en la provincia de Zabul, al sur, contra "enemigos" que atacaron un convoy logístico, según el portavoz de la policía local, Lal Mohammad Amiri. Unos 18 insurgentes fallecieron y tres niños resultaron heridos, agregó.

Intercambio de prisioneros

Entre lunes y martes, las autoridades afganas han liberado a unos 1.000 presos talibanes con la esperanza de que el alto el fuego fuera prorrogado. Pero los rebeldes no han dado a conocer su opinión al respecto. Su portavoz, Suhail Shaheen, sí dijo que liberarían "pronto" a un "número significativo de prisioneros".

Estos intercambios de presos, que comprenden hasta 5.000 talibanes contra 1.000 miembros de las fuerzas de seguridad afganas, estaban previstos en el acuerdo firmado entre Estados Unidos y los talibanes a finales de febrero en Doha y que el gobierno de Kabul no ha ratificado.