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AFP/elpais.com/lmdiario.com.ar

Los jefes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de Brasil presentaron su renuncia este martes y serán sustituidos, según una nota oficial del Ministerio de Defensa. 

Esta salida en bloque de la cúpula castrense se produce al día siguiente de que el presidente, Jair Bolsonaro, abriera una crisis de Gobierno que incluyó la destitución abrupta y sorpresiva del ministro de Defensa, el general Fernando Azevedo. 

Es la primera vez desde la recuperación de la democracia que cambian simultáneamente en Brasil las cúpulas civil y militar de las Fuerzas Armadas. 

La renuncia los jefes militares es atribuida a las presiones de Bolsonaro para que se pongan de su lado en las batallas políticas agrava una crisis política que coincide con el peor momento de la pandemia, cuando el país bate récords de muertes y contagios de coronavirus.

La sustitución del general Edson Pujol (Ejército), del almirante Ilqes Barbosa (Marina) y del brigadier Antonio Carlos Bermudes (Aeronáutica) fue decidida en una reunión en Brasilia "con la presencia del ministro de Defensa, Braga Netto, y el exministro, Fernando Azevedo e Silva", anunció la cartera en un comunicado.

El Ministerio de la Defensa no informó de los motivos de la decisión, sin precedentes en la historia de Brasil, ni el nombre de los nuevos jefes.

Los analistas estiman que el relevo está relacionado con el descontento de los tres comandantes con la destitución al frente de la cartera del general Fernando Azevedo e Silva, reticente a los intentos de Bolsonaro de politizar las Fuerzas Armadas.

El ya exministro dijo al anunciar su salida que durante su gestión logró preservar "las Fuerzas Armadas como instituciones de Estado".

Uno de los que serán relevados, el general Pujol, dijo en noviembre que los militares "no quieren ser parte de la política" ni que "la política entre en los cuarteles".

- "No hay ruptura institucional" -

Bolsonaro, un excapitán del Ejército admirador de la dictadura militar (1964-85), colocó desde su llegada al poder en enero de 2019 a militares en puestos clave del gabinete y de escalones inferiores del gobierno.

En las manifestaciones de sus partidarios suelen aparecer pancartas que reclaman un golpe militar bajo su liderazgo, para zanjar sus conflictos con el Congreso y con la corte suprema.

Bolsonaro arengó a una multitud que reclamaba esa alternativa, el 19 de abril de 2020 en Brasilia.

La actual crisis económica y sanitaria lo obligó, sin embargo, a aliarse con partidos conservadores tradicionales (llamados el 'Centrao', o gran centro), con la mirada puesta en su posible reelección en 2022.

"Los cambios responden a una doble lógica: primero porque [Bolsonaro] necesita dar espacio al 'centrao' y segundo porque se está preparando para la crisis política que podría venir y quiere estar rodeado de personas extremadamente leales, sobre todo en las Fuerzas Armadas", valoró a la AFP el analista Oliver Stuenkel.

El cambio simultáneo en la cúpula de las FFAA levantó preocupaciones.  

"Como si no bastara la pandemia y el difícil momento económico, hay inquietud entre los jefes militares. Espero que las FFAA se mantengan fieles a la Constitución, un mandamiento que vale para todos los ciudadanos", tuiteó el expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002). 

El vicepresidente Hamilton Mourao, un general del Ejército, descartó cualquier riesgo de ruptura institucional.

"Puedes poner a quien quieras, nao hay ruptura institucional. Las Fuerzas Armadas van a estar con la legalidad, siempre", dijo en declaraciones al portal G1.

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