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Aproximadamente 35.000 miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses están emplazados en diversas bases en Alemania. En el apogeo de la Guerra Fría, llegaron a ser casi diez veces más. Ahora, el presidente Donald Trump quiere retirar cerca de 10.000 uniformados, según informes de prensa, que se remiten a fuentes gubernamentales.

En Berlín, el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, no vio por lo pronto motivos para reaccionar. "Cuando haya información oficial, podremos pronunciarnos al respecto”, señaló. Seibert actuó como suele hacerlo la canciller Angela Merkel en estos casos: en lugar de reaccionar con dureza ante lo que la mayoría de los políticos especializados en temas de seguridad consideran una amenaza, alabó la labor de las tropas estadounidenses "en el marco de la alianza que garantiza nuestra seguridad”.

"Error colosal”

Si bien no había información oficial de Washington, la noticia provocó revuelo en Berlín. El cristianodemócrata Peter Beyer, coordinador de las relaciones transatlánticas, considera que semejante retirada de tropas "estremecería los pilares” de esos vínculos. Su correligionario Johann Wadephul estima que es un llamado de atención, en cuanto a que Europa debería fiarse más de sí misma en el terreno militar. Lo mismo demanda el jefe de la bancada socialdemócrata, Rolf Mützenich. El subjefe de la bancada liberal, Alexander Graf Lambsdorff, aboga en tanto por no permitir que se corte el diálogo con Estados Unidos.

También desde la esfera militar estadounidense se han proferido críticas. El excomandante de las tropas de Estados Unidos en Europa, Ben Hodges, advirtió en un tuit que una retirada sería un "error colosal” y un "regalo” para el presidente ruso, Vladimir Putin. "Las tropas estadounidenses no están en Europa para proteger alemanes”, señaló, agregando que, como parte de la OTAN, su tarea es "proteger a todos los miembros, incluyendo a Estados Unidos”.

Colin Powel, del partido republicano, fue más allá. El ex secretario de Estado señaló que la supuesta retirada de tropas es parte de una política que pone "prácticamente a todo el mundo” contra Estados Unidos. Eso no corresponde a los intereses de Washington. Powel anunció que en las próximas elecciones presidenciales votará por el demócrata Joe Biden.

La importancia estratégica de las bases en Alemania

No es la primera vez que Trump amenaza con retirar tropas de Alemania, porque a su juicio el país se beneficia de la protección estadounidense, sin aportar supuestamente lo suficiente a la defensa.

Pero si los planes de Trump son efectivos, no solo constituirían una señal política controvertida, sino que resultarían difíciles de llevar a la práctica logísticamente. Las bases estadounidenses en Alemania tienen características especiales. Por ejemplo, desde la base aérea de Ramstein, en Renania Palatinado, parten las tropas que realizan misiones en el Medio Oriente y en Afganistán. Los estadounidenses coordinan sus tropas en Europa y África desde el cuartel central de Stuttgart. Por otra parte, el hospital militar estadounidense de Landstuhl, cerca de Ramstein, es el mayor en su tipo fuera de Estados Unidos. Y, pese a que el número se ha reducido bastante, Alemania sigue siendo el país europeo con más soldados estadounidenses y desempeña un papel importante para los intereses de Washington a nivel mundial.

¿Un plan real?

Pero, ¿por qué habría de lanzar Trump su supuesta amenaza? ¿Porque Merkel no quiere acudir a una cumbre del G7 en Estados Unidos? Eso es lo que sospechan algunos. El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, explicó que la negativa de Merkel no obedece a motivos políticos: "La canciller señaló que agradece la invitación a la cumbre a fines de junio pero, debido a la situación general de la pandemia, no se encuentra en condiciones de acudir personalmente a Washington”.

El exembajador estadounidense en Alemania Richard Grenell, negó especulaciones en cuanto a que él habría empujado a Trump a reducir las tropas en territorio germano. Al ser consultado al respecto, indicó que el plan "está en elaboración desde el año pasado”.

La pregunta es si ese plan existe realmente. Porque, después de cuatro días, nadie lo ha confirmado, ni en la Casa Blanca ni en el Pentágono.