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El gobernador de San Pablo, Joao Doria, anunció este miércoles un plan de reapertura gradual de la economía en el estado con mayor número de contagios y decesos por Covid-19 en Brasil.

"A partir del 1º de junio, por quince días, mantendremos la cuarentena, pero con una reanudación consciente de algunas actividades económicas en el estado de San Pablo", dijo Doria.

El estado de 46 millones de habitantes totaliza 83.625 casos y 6.220 muertes de Covid-19, equivalentes al 22% de los diagnósticos (391.222) y un 26% del total de óbitos de Brasil (24.512).

En números relativos, San Pablo se halla sin embargo en octavo lugar de los decesos en el país que ostenta una población de 210 millones, con 140 por millón de habitantes.

En Brasilia, en tanto, comenzaron a funcionar este miércoles los centros comerciales. El Distrito federal tenía hasta el martes 124 muertos, con una incidencia de 41 decesos por millón de habitantes (12.º lugar).

Para ingresar en los establecimientos, los clientes deben usar mascarilla y someterse a verificación de la temperatura.
Las medidas de confinamiento han sido criticadas reiteradamente desde el comienzo de la pandemia por el presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, debido a su impacto económico.

"Plan San Pablo" 

San Pablo, el estado más rico y poblado de Brasil, se encuentra desde el 24 de marzo en cuarentena parcial, aunque mantuvo el funcionamiento del comercio considerado esencial (supermercados, farmacias, etc.) y de algunas actividades industriales.

El "Plan San Pablo" anunciado por Doria divide al estado en 17 regiones y consta de cinco fases definidas según criterios de los departamentos de salud para contener la propagación del nuevo coronavirus.

Para evolucionar de una fase a otra, se tomará en cuenta el número de casos y de muertes, la tasa de ocupación de las camas en unidades de cuidados intensivos y el número de hospitalizaciones. 

El funcionamiento de escuelas y del transporte fue excluido de la clasificación y se encuentra aún en discusión. Solo las regiones aledañas a la gran San Pablo se encuentran en la primera fase, que exige mantener las condiciones actuales.

La ciudad de San Pablo (12,2 millones de habitantes) y buena parte del estado se encuentran en la segunda fase, que permite la apertura de actividades inmobiliarias y centros comerciales, siempre con restricciones. 

Otra fracción menor del estado fue calificada dentro de la fase tres, que posibilita el funcionamiento, con restricciones, de bares, restaurantes y peluquerías. 

"Si tenemos que dar un paso atrás, no dudaremos", aclaró Doria, informando que las evaluaciones de las condiciones para el funcionamiento comercial serán constantes.


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